I. Sobre "lo religioso"
El Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) define la palabra religión
como: "Conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de
sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la
conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la
oración y el sacrificio para darle culto".
Esta descripción, más
bien, se refiere a los sistemas de creencia abrahámico, que incluye al
judaismo, cristianismo e islamismo, y sus derivados, especialmente el
cristianismo.
Cuando alguien clasifica a las personas según su
"religión" puede separarlas según el sistema de creencias que sustentan,
es decir: mormones, testigos de jehova, islamistas, católicos, judíos,
hinduistas, cientologistas, universalistas, cao-dai, budistas, "paganos"
(la palabra engloba a diferentes sistemas de creencias y las califica
"negativamente", cosa que no es la intención en este artículo),
sintoistas, etc.
Esta clasificación, empero, comete el error de
meter en un mismo saco a sistemas de creencias que difieren no sólo en
la forma si también no en el fondo, en los fines y en los medios que
utilizan para alcanzarlos.
Por ejemplo, los sistemas abrahámicos
afirman que existe un ser sobrtenatural creador y rector del universo,
lo cual representaría una verdad única y objetiva, la cual califica
expresamente como mentirosas a todas las demás creencias y condena al
"sufrimiento eterno" a quienes las sigan.
Por otra parte, el
budismo no postula seres sobrenaturales ni creadores ni sustentadores
(Buda no es un dios, sino que un estado de consciencia, alcanzado por
Gautama Buda, el "Buda historico", a quien se recuerda y venera por
haber alcanzado tal estado de consciencia), considera el conocimiento un
agente liberador de la codicia y del miedo (que hacen prisionera la
consciencia), y considera la solidaridad como producto de esa
liberación, no como un mandamiento.
Ambos sistemas (incluso
obviando la explícita condena abrahamica a quien no siga su doctrina)
son diametralmete diferentes y totalmente incompatibles. Uno apunta a
aglutinar a las personas bajo una autoridad por medios coactivos
psicológicos y físicos y el otro al perfeccionamento de la conciencia
por medios contemplativos.
Lo anterior excluye a sistemas como el
budismo del concepto de "religión" y evidencia el sesgo cultural
cristiano existente al hablar de "religiones" según la definición del DRAE
para referirse a cualquier sistema filosófico o místico (en su
asepción: "Que se dedica a la vida espiritual", DRAE) que las personas
sostengan o cultiven. El budismo, así, como otros sistemas, son mejor
descritos como filosofías o sistemas espirituales.
De hecho, el
término "religión" proviene del latín "religio" o "religionis", que
significa "reunir" o "reunión". Esto puede entenderse básicamente de dos
formas:
a) Reunión de las personas en torno a un culto.
b) Reunión de aspectos sociales bajo una sóla autoridad.
Si
bien ambas son válidas, la segunda tiene la virtud de explicar no sólo
la convocatoria a identificarse con un culto específico, sino que además
sugiere un esbozo del proceso por el que las creencias misticas
cristianas, la vida social y el Estado se convierten durante la Edad
Media en una unidad autoritaria monolítica.
Por lo anterior es
que "lo religioso" es mejor interpretado bajo el criterio "teísmo", que
concuerda con la definición del Diccionario RAE para "religión", del
cual se desprende el ateísmo, que es la ausencia de creencias teístas.
II. Sobre la clasificación teismo-ateísmo.
Plantear
una clasificación religiosa bajo los criterios teísmo y ateísmo tiene
muchas virtudes, de las cuales la más importante es que logra una
separación justa y razonable de cada sistema basandose en lo que cada
uno de ellos postula y no en la idea vulgar de considerar a estos
sistemas espirituales bajo una definición que no se ajusta a su
realidad.
Otra ventaja significativa es la de explicitar el
conflicto del teísmo con las creencias que no se ajustan a sus dogmas.
Es importante destacar este punto ya que, aunque las autoridades
religiosas, especialmente cristiana, judía e islámica (cuyas creencias
si son abarcadas por el concepto "religión"), se hayan reunido en los
ultimos años para reconciliar sus posiciones tras siglos de guerras y
persecusiones, pues, no obstante, el dogma de verdad única y la condena a
los infieles sigue presente e inamovible en su literatura religiosa. Es
muy importante tener presente que no es lo mismo el acto político de
reunirse para limar asperezas historicas que plantear una reforma a la
doctrina de una religion. La primera es una "señal" que se entrega a la
poinion pública para lograr un efecto social detrerminado y la segunda
es algo inadmisible e imposible para los fieles de su respectiva
religión.
Tenemos, entonces, que "religión" es un sinónimo de
cristianismo, extensible al teísmo, definido por el DRAE como la
"Creencia en un dios personal y providente, creador y conservador del
mundo".
El ateísmo, entonces, es definido como la no aceptación
de las creencias teístas, es decir, la no aceptacion de creencia en un
ser (o seres) sobrenatural, superior, creador y sustentador del
Universo, ya sea por desconocimiento como por el rechazo consciente de
tales creencias.
III. Una cuestionable clasificación de ateísmo.
Para
clasificar el ateísmo hay que tener en cuenta un problema con el que ya
hemos lidiado antes: el sesgo cristiano presente en los conceptos. Como
tal sesgo está fuertemente enquistado en la cultura popular y en la
literatura, será un problema y una consideración importante cada vez que
vayamos a plantear definicones entendibles y claras para los demás,
sean ateos o teístas.
Existen categorizaciones muy difundidas y
aceptadas que sugieren clasificar a los ateos en base caracteristicas
que aparentan tener relacion directa, pero que en realidad son más bien
accesorias. Por ejemplo, una de estas clasificaciones es la que recoge
el artículo "Ateísmo" de Wikipedia.org (abril de 2008).
En
dicho artículo, se menciona un supuesto "Ateísmo fuerte o positivo" que
sería "la negación categórica de la existencia de dioses". Si bien esta
definición concuerda con la postura de muchos ateos, no es una
clasificación de ateísmo señida a lo que significa ser ateo. También se
dice que el "ateísmo fuerte" utiliza explicaciones sociológicas,
psicológicas y/o históricas como argumentos en contra de la existencia
de dioses, pero tales argumentos (como por ejemplo, el desarrollo de la
consciencia y las capacidades cognoscitivas en la evolucion de las
sociedades humanas primitivas y la desnaturalización de abstracciones
artísticas) no son argumentos ateos, sino precisamente tesis
sociológicas, antropológicas, etc. Provocan, claro está, el rechazo de
los teístas como lo produjo en su momento la teoría denominada "del
big-bang", pero un teísta podría sostener esas mismas teorías
sociológicas y psicológicas para esgrimirlas en su favor, lo cual le
significaría asumir un punto de vista herético, pero la religión,
especialmente el catolicismo, está cada vez más abierta a aceptar
extraoficialmente elementos científicos en el debate, con tal de que
esto mantenga dentro de sus filas a los creyentes.
Luego, tanto
el anarquismo como el marxismo postulan el "ateísmo" por su apego
irrestricto a la filosofía materialista occidental.
El filósofo
alemán Karl Marx postula la dialéctica materialista y la lucha de clases
en virtud de profundizar las contradicciones sociales y, de esta forma,
acelerar los procesos por los que el proletariado se hace consciente de
la imprtancia de luchar por sus derechos. Dios, como elemento
ideológico ligado a la monarquia y a la burguesía y como herramienta
psicológica metafísica para retrasar al movimiento obrero, es abolido en
nombre de los intereses de la lucha de la clase trabajadora, por eso
dice "Got ist der Opium des Volkes" ("Dios es el opio del pueblo"). No
obstante, entre los miembros del Partido Comunista de los países de
America Latina abundan los cristianos. Estadísticamente hay más ateos en
esas organizaciones que en la población generál, pero aún así no se
puede decir que un marxista, por ele hecho de ser marxista, es un ateo
ni que rechaza las creencias teístas ni que niegue la existencia de
dioses categóricamente.
Mijail Bakunin, gran pensador ruso y uno
de los fundadores del anarquismo, postula el rechazo a la idea de Dios
por el rechazo a la idea del Estado que sostienen Rousseau y
Robespierre, pues tras la Revolución Francesa los revolucionarios
simplemente habrían abolido el poder basado en el derecho divino y
absoluto de la monarquía para erigir otro basado en el derecho natural y
absoluto del Estado burgués. Considera que el Estado es venerado en las
repúblicas modernas de igual forma que Dios durante monarquías. Según
Bakunin "Si Dios existe, el hombre es esclavo; ahora bien, el hombre
puede y debe ser libre: por consiguiente, Dios no existe", por eso alega
que "si Dios existise realmente, habría que hacerlo desaparecer". Aún
así, hoy proliferan denominaciones que van desde anarco-capitalistas
hasta anarco-cristianos que afirman que Jesús fue el primer anarquista.
Anarquismo
y marxismo son filosofías que marcan un hito en la historia de la
humanidad y se relacionan con el ateísmo, pero ello no establece una
relacion vinculante entre ellas y el ateísmo.
Aunque
historicamente relacionado con el izquerdismo por la forma en que Marx y
Bakunin describen el rol político de la religión y aunque que en gran
medida la libertad de expresion de la que hoy gozamos los ateos se debe a
la influencia política de estos pensadores y quienes desarrollaron e
implementaros sus ideas, el ateísmo sólo denota ausencia de creencias
teístas. Un ateo puede ser un burgues o un proletario, un capitalista o
un socialista, un aristócrata o un anarquista. Lo único incompatible con
el ateísmo es el teísmo.
En consecuencia, el pretendido "ateísmo
fuerte" puede entenderse como ateísmo ligado a alguna disciplina o
corriente ideológica en la que se apoyaría y cobraría más fuerza, pero
eso no nos dice nada del ateísmo en si mismo. De hecho, la designación
de "ateísmo débil" (en el mismo articulo de Wikipedia.org) como "un
descreimiento" (DRAE: "Faltar a la fe, dejar de creer") más que "una
creencia en la inexstencia de Dios" (y no veo cual es la diferencia
entre "descreer" y "no creer") no muestra rasgos que lo diferencien del
"ateo fuerte". Más bien parece haber intención de fijar "grados" o
"intensidades" de ateísmo que suponen que el ateo marxista es más
categórico en su afirmación y que el "ateo debil" no le da tanta
importancia al asunto, lo cual, como clasificación, es un chiste.
Las
demás clasificaciones de "intensidades de ateísmo" van más o menos por
la misma linea, por lo que considero que no vale la pena analizarlas.
Cabe
señalar que debido a la presión que la religión ha ejercido sobre las
sociedades occidentales a lo largo de la historia, percatarse del sesgo
teísta presente en el léxico no resulta sencillo, pero tampoco es una
empresa imposible.
Clasificaciones como la que acabamos de
criticar, a primera vista parecen de lo más objetivas. Sin embargo,
atendiendo a ciertas ideas clave típicas de los ataques teístas,
podremos notar que, aunque en ocasiones sutil, el sesgo es evidente.
Por
ejemplo, cuando se describe el supuesto "ateísmo débil" como "No es una
creencia en la inexistencia de Dios, sino un descreimiento", se está
afirmando de forma indirecta, pero expícita, que el "ateísmo fuerte" es
la creencia en la inexistencia de Dios. Esta afirmación es una concesión
innecesaria al teísmo, que acostumbra conducir el diálogo hasta ese
punto para poder presentar sus archiconocidos argumentos cosmológicos.
El ateísmo no es una creencia, sino falta de ella, así que no puede ser
descrito como "creer que Dios no existe", sino como la ausencia de
creencias teístas, un concepto mucho más amplio que el sugerido por el
teísmo.
IV. Pseudo-clasificaciones insidiosas: el anti-ateísmo de Jacques Maritain
Jacques
Maritain (1882-1973), filósofo francés conocido por su aplicación de la
doctrina de Tomás de Aquino a situaciones modernas, propone en su obra
"El alcance de la razón" una clasificación de ateísmo que se resume en
el siguiente cuadro:
Ateísmo práctico: Quienes
creen que creen en Dios (y quienes tal vez creen en Él en sus mentes),
pero que en realidad niegan Su existencia en sus acciones.
Pseudo-ateísmo:
Quienes creen que no creen en Dios y que en realidad creen
inconscientemente en Él, porque Dios, cuya existencia niegan, no es
Dios, sino otra cosa.
Ateísmo absoluto (o real):
Quienes realmente niegan la existencia de Dios, en Quien creen los
creyentes – el Dios Creador, Salvador y Padre. Esos ateos absolutos
persisten en dedicarse a cambiar completamente su sistema de valores y
destruir en si mismos todo lo que sugiera siquiera el nombre que ellos
rechazan. Espiritualmente son los muertos vivientes.
Ateísmo negativo:
Proceso negativo o destructivo en el que se reemplaza la idea de Dios
simplemente con un vacío. Este (…) puede ser superficial y empírico,
como el ateísmo de los libertinos del siglo XVII, que (…) simplemente se
ocupa de hacernos la vida confortable, disfrutando la libertad de hacer
exactamente lo que nos place. Por otro lado, el ateísmo negativo puede
vivirse en un nivel profundo y metafísico, (…) [donde] la libertad (…)
es independencia absoluta, un tipo de independencia divina que dicho ego
[humano], como el Krilov de Dostoievski, no tiene una forma mejor de
afirmar que por medio del suicidio y la aniquilación voluntaria.
Ateísmo positivo:
Es resistencia activa contra todo lo que nos recuerde a Dios, es decir,
anti-teísmo más que ateísmo, y al mismo tiempo una esperanza. Yo diría
que se trata de un heróico esfuerzo de representar y reconstruir el
universo humano y la escala de valores enteros, en concordancia con
aquel estado de guerra contra Dios, [representado en] el ateísmo (…) de
Nietzsche, [el] ateísmo del existencialismo [y] el ateísmo
revolucionario del materialismo dialéctico.
Ateísmo contemporáneo:[El]
ateísmo visto bajo el último aspecto que acabo de mencionar [socialismo
y anarquismo], lo considero la forma más significativa de ateísmo (…).
La historia de la humanidad se ha visto enfrentada, por al menos un
siglo a la fecha, con (…) un ateísmo que es tanto ateísmo absoluto (…)
como [ateísmo] positivo (anti-teismo) (…).
A continuación
analizaremos esta la clasificación del teólogo francés. Considero que
este análisis es relevante debido a que su obra es utilizada como fuente
por muchas instituciones cristianas.
La clasificación que
propone Maritain no hace nada nuevo. Aplica los mismos criterios
insidiosos del que ha sido objeto el ateísmo históricamente por parte de
los teólogos, pretendiendo mostrar su antipatía personal hacia el
ateísmo como un punto de vista imparcial. El truco consiste en disfrazar
de clasificación la atribución al ateísmo de una calidad moral
inferior.
El denominado "ateísmo práctico", por ejemplo, definido
por Maritain como quien "cree que cree en Dios, pero que en sus
acciones niega Su existencia", resume toda la sucia estratagema presente
en su falsa clasificación. Aquellos que "creen que creen en Dios" y los
que "creen en Él en sus mentes" clara y simplemente son teístas y, si
"a través de sus acciones niegan su existencia", es decir, profesan la
religión haciendo caso omiso de sus preceptos morales, entonces son
teístas hipócritas.
La fórmula utilizada por Maritain es
equivalente a tirar la basura en el patio del vecino, pretende purificar
el teísmo tachando de "ateo" a los cristianos hipócritas. Con esta
artimaña, si algo o alguien es lo suficientemente inmoral o hipócrita,
entonces merece ser llamado ateo. Bajo esta lógica, el propio Maritain
califica dentro del "ateísmo práctico".
El llamado
"pseudo-ateísmo" de Maritain ni siquiera es digno de ser considerado, al
igual que el "ateísmo absoluto". Las acusaciones que el teólogo lanza a
las personas que encasilla en esa categoría, denominandoles "muertos
vivientes", una especie de zombis obsesionados por cambiar sus valores,
demuestran el desprecio que Maritain siente hacia quienes no comparten
sus mismas convicciones.
V. Clasificación de ateísmo por lo que es
Ya
que, como hemos visto, el ateísmo es simplemente la ausencia de
creencias teístas, las únicas clasificaciones posibles bajo tal
definición serían:
a) Ateísmo implícito: desconocimineto y, por ende, no aceptacion del teísmo.
b) Ateísmo explícito: rechazo deliberado del teísmo.
La
no aceptación de cualquier idea sólo puede darse de estas dos formas:
implícitamente (porque no la conocemos, porque jamás nos han hablado de
ello y, en consecuencia, no la hemos aceptado) y explícitamente (porque
la conocemos y la rechazamos por lo que es).
Cualquier otro
aditamento al conccepto de ateísmo no guardaría relación con lo que nos
define como ateos. Ya sea una ideología política, la opinión personal
que tengamos de la Iglesia y del clero, una posicion filosófica bajo la
cual la idea de Dios queda evidenciada como absurda o el simple hecho de
que nos cae mal el vecino que es un ferviente devoto santurrón no nos
califica como ateos a menos que rechacemos los preceptos que el teísmo
postula. Un ateo puede creer y sostener la creencia que le venga en
gana, salvo las creencia steístas, que son lo único incompatible con el
ateísmo.


















entonces
....un ateo...puede "creer" en el mundo de los gnomos..
Saludos
Salvador
Asi es. Puede creer trambienen la astrología, sin que haya absoloutamente ninguna contradiccion en ello, en tanto no existan ideas teístas involucradas.
El ateo que rechaza a estas personas com ateos, esta simplemente siendo parcial y aplicando su propio cesgo como criterio para juzgar.
No obstante, cuando encuentres a un ateo que crea en gnomos, me avisas, ¿vale?