VALPARAISO ¿Para donde vas?
Valparaíso es mi cuna y donde viví mi juventud, también done nació mi primer hijo. Hay espacios que tienen significado y que llenan de recuerdo. Pero el Valparaíso de hoy me duele, porque pasan y pasan los años, se escuchan discursos, se traen fondos del BID y sinceramente se avanza poco a la vista de cualquier ciudadano que recorre la ciudad.
Las miradas depresivas no son de mi gusto, sin embargo con una simple cuota de realismo hay que reconocer objetivamente que Valparaíso sigue siendo un pasado, pero con poco presente e incierto futuro. Sus administraciones Municipales no han sido muy felices y los resultados están a la vista.
Toda ciudad a lo largo de los años vive cambios, se hacen cosas, sin embargo ello no necesariamente le cambia la cara, le da una nueva fisonomía, genera expectativas para sus habitantes e inversionistas y en definitiva construye o potencia su identidad.
Reitero un ejemplo que ya he citado en estas líneas. Valparaíso y Coquimbo son dos puertos que estaban marcados por un sino muy parecido, con resultados muy distintos. Coquimbo, sin plata del BID, sin declaraciones rimbombantes de autoridades gubernamentales, sino por el esfuerzo de sus autoridades y de la comunidad hoy es una ciudad que tiene una nueva fisonomía, tremendamente atractiva y con mucho que ofrecer al visitante y al habitante. Es hoy una ciudad con una nueva y atractiva identidad.
Valparaíso por su parte, sigue en su búsqueda. ¿Es una ciudad puerto? No esta claro, porque si así fuera, habría una definición de su realidad portuaria y su proyección futura y no le estaría haciendo una encerrona al puerto por un lado con el Mall y por el otro declarando a los Almacenes Navales como patrimonio histórico. Visto así ¿para donde se desarrollará el puerto?.
¿Es una ciudad cultural? No parece tan claro cuando no se sabe como manejar la ex Cárcel como centro cultural, o cuando caminamos por sus calles sucias o cuando la permanencia del Teatro Municipal ha estado en cuestión y cuando muchas de sus actividades no representan una oferta de buen nivel. O también cuando realizan Carnavales Culturales que no reflejan su cultura, lo propio, sino la cultura de algún país Latinoamericano.
¿Una ciudad turística? Se hacen muchos esfuerzos de parte de los privados pero no se conoce o no se ha sabido comunicar un plan estratégico que oriente esta actividad en la ciudad. Tampoco se conocen campañas de difusión que promuevan la ciudad. Las pocas que se han conocido localmente han sido de muy pobre factura y en ningún caso capaces de posicionar una nueva Identidad de ciudad.
¿Se podrá deducir ahora falta de recursos? Al parecer ya no es escusa, el problema es saber si se están utilizando bien. Se podría señalar que hay muchos organismos involucrados. Es muy cierto, sin embargo es responsabilidad de la administración municipal liderar su desarrollo. Lo único claro, es que así no se vende ni se hace Marketing de una ciudad.
Valparaíso, sigue viviendo solo de la nostalgia, pero lamentablemente es “lo que hay”
Patricio Young M







Les confieso: …Es sólo MI CIUDAD. Y la será siempre…
La siento mía, aunque soy nacido en otros lares. No quiero añadir conceptos confusos o frases que contribuyan a enturbiar, aunque sea en mínima parte su grandeza de lugar, de sitio idílico, bullente y prometedor, su acontecer simple, aventurero, romántico y también bucanero, su alma de rincón acogedor, esa alma propia que sólo mi puerto conoce y a la que fui accediendo poco a poco, en la medida que la vida me dio la oportunidad de conocerlo y la que luego me alejó de él.
Fui amante de sus noches trasnochadas, de la armonía pura y simple de sus cerros, de su bahía calma y también arrebatadora. De su inocente contraste a las egoístas veleidades de quienes aún no entienden que el mar es la frontera, entre el apego acérrimo y egoísta a un duro suelo y las aventuras que propician sus rizadas aguas, de su celoso acopio de embarcaciones, de sus sueños en tempestad y en calma, de su aromado viento, de su presencia de peces y moluscos y de su tranquilidad de puerta abierta al horizonte y su vasto océano.
Nada más. Gracias.
Roberto