Mala persona, mala persona, mala persona
Eso de los países y las banderas y los himnos nacionales siempre me ha parecido una reverenda huevada; chinos, paraguayos, alemanes, kasajos o chilenos, todas las variedades de color y tallas del hommo sapiens me generan desconfianza. Su textura lampiña y esos pares de colmillos que aún preserva en la alineación dental me impiden considerarlo algo más que un mono hipersexuado. Ergo, me da lo mismo la bandera que aparezca en el pasaporte o si el congreso le quiere dar la nacionalidad por gracia a quien se le plazca. Pero una cosa bien distinta es argüir como justificación para tanta parafernalia chovinista que el merecedor de tan mayestático honor es un tipo que "la sociedad chilena debe considerar como un ciudadano chileno, así como él nos ha considerado a nosotros al establecerse en Chile y contribuir al desarrollo nacional" y que "puede ser ubicado entre los forjadores de Chile”(sic). La cita en cuestión -enviada en un proyecto de ley en marzo del 2006- hace referencia a herr Horst Paulmann, presidente de Cencosud-Birkenau, y que, siendo honestos, no está como para presentarlo al Nobel de la Paz. Estamos hablando del dueño de una empresa (o mejor dicho; varias empresas unidas mediante leguleyadas) en la que se han presentado denuncias de cajeras obligadas a desnudarse cuando los dineros no cuadran. Estamos hablando de camarines con casilleros que deben ser compartidos por cuatro personas. Estamos hablando de un tipo multimillonario que es capaz de regatear la instalación de agua caliente en las duchas de sus trabajadores, o que, y esta es mi favorita, observa impávido como algunas de las cajeras de los supermercados Santa Isabel (parte del holding) se vieron obligadas a usar pañales desechables ya que se les hostigaba cuando iban al baño en el horario de trabajo. O sea, paren la huevada. ¿Estamos hablando del mismo herr Horst Paulmann? ¿Del herr Horst Paulmann ahora forjador de la patria? Pues tendría que averiguarlo personalmente, así que comencé entonces las gestiones para contactarme con el responsable directo, con el cabecilla de la organización que, a través de docenas de subcontratistas y razones sociales era el culpable de estas particulares prácticas laborales. Le pediría explicaciones por lo sucedido, y en caso de que estas no me satisficiesen le exigiría la renuncia indeclinable a su cargo bajo la amenaza de comenzar una conflagración de guerrillas difamatorias en el underground internauta de alcances insospechados. La siguiente conversación es el resultado de dichas gestiones; “Relaciones públicas buenas tardes”, “Hola, mire, le llamo porque quiero entrevistar al señor Paulmann”, “Disculpe, ¿y quién es usted?”, “Me llamo Barata, Max Barata”, “(un silencio incómodo al otro lado de la línea)”, “¿Aló?, ¿señorita me escucha?”, “Sí, le escucho, ¿es usted periodista?”, “eh, no, la verdad que no, aunque respeto mucho esa profesión, de verdad. En realidad, soy entomólogo”, “(más silencio incómodo)”, “¿Aló?, ¿señorita me escucha?”, “Sí, le escucho”, “Señorita, le puedo hacer una pregunta ¿ha usted la dejan ir al baño?”, “(silencio incómodo)”, “Señorita, ¿aló?, ¿me escucha?” “tuuuu….”. Ese es uno de tantos otros problemas que tengo; peso menos que un paquete de cabritas, nadie me da entrevistas y se dan el lujo de dejarme hablando solo por teléfono. No me pescaron ni en bajada. Mi ego estaba abatido, mi moral proletaria por el suelo, y en mi cabeza reverberaban insondables interrogantes; ¿Por qué el ex presidente Don Lagos (a mi entender, un experto en el arte de la succión de prepucio ABC1) quiso darle “por gracia” la nacionalidad a Herr Paulmann? ¿Qué significa eso de “por gracia”? ¿“Por gracia” significa ser un conchesumadre? ¿”Por gracia” es ser una lagartija germano-caucásica avara y tacaña hasta lo impresentable? Pues no lo sé. Pero sí se esto; herr Paulmann, ya sea chileno, alemán o serbio-montenegrino, usted es, al menos, una mala persona.
Max Barata, entomólogo free lance ( www.elefectogusano.cl )







...pero no en la forma.
Entiendo tu encolerizado enojo, pero con tus palabras accesorias sólo consigues darle cabida al ofensor para que se transforme en ofendido.
Vuelve a la carga. Sigue denunciando. Haz las mismas preguntas que ya hiciste. En algún momento, si la cordura prima, alguién deberá responderte.
Las incoherencias del reyecito son evidentes. La concerta lo blinda y la derecha económica lo financia.
Así las cosas, sólo nos queda el "derecho a pataleo".
Era el mismo que le pegaba a su SEÑORA?? o ese era el del LÍDER??
ufff
no, el que le aforraba a la señora y es parte de una secta cristiana es Ibañez de D&S(="Lider)," este otro es Her Paul.
s2 a todos.