No sé si las palabras en este momento ayuden a aliviar la pena,pues como todos sabemos hemos vivido un terremoto que no es menor, esto no solo nos debe conmover y entristecer, sino que hacernos reflexionar de que tanto estamos preparados, porque sabemos que en el norte las casitas de adobe se caen y se seguirán cayendo si no nos preocupamos en forma urgente como país de cambiar ese tipo de viviendas, antes que estas moradas se terminen por fin con todos los teremotos que como pais sabemos que seguirán,y seguirán haciendonos sufrir, por lo tanto reclamo no solo la atención a las autoridades de el norte de nuestro pais, sino que también llamo la atención a nuestro gobierno, al ministerio de viviendas y a los que sean responsables de que nuestra gente, quizás la más humilde deba lamentablemente vivir el dolor permanente cada ves que ocurre una desgracia y digo permanente porque asi es que vive la gente humilde en permanente dolor.Hasta cuando vamos a esperar más muertes en este país para que entendamos que la generosidad no solo es ayudar al prójimo a levantarse sino que también a no dejarlo caer, es una verguenza aparecer en las noticias internacionales como un pais solidario, es una fea apariencia, la prevención aqui vale callampa,cuando se caiga la moneda con un terremoto grado 8, porque ni siquiera se merecen el grado siete, recien, ahi recien tendrán la poca conciencia, que tanto les hace falta, acuerdense que ya se les cayo una ves y no aprendieron.



















Anita...
...bueno tu mensaje-reclamo.Tienes garra.
Pero bueno, así es la madre tierra...de vez en cuando nos recuerda lo minúsculo de nuestra humanidad.Y pone en evidencia como tu dices, la falta de previsión...aunque te diré que ni Japón ni nadie puede salir airoso de la furia de la naturaleza.Sólo queda esperar.
Saludos.
-----------------
Movimiento Ola Verde