La educación no levanta cabeza. Las noticias de la televisión centran su foco de atención en el incendio del edificio Diego Portales. Nadie centra el foco en el incendio que se viene produciendo hace años en la educación chilena.
Leo en la edición del
Diario Financiero, del pasado viernes, los estados de resultados de la televisión chilena.
"El canal de todos los chilenos" marca pérdidas por 2 mil 251 millones para el período 2005. ¿Una mala noticia?
Creo que no. Es una gran y muy buena noticia. Se abre una gran oportunidad para un cambio de fondo en
"El canal de todos los chilenos".
Creo que están dadas las condiciones para crear una verdadera televisión pública, que ayude al Estado a conseguir los grandes objetivos, como lo son mejorar la calidad de la educación y entregar contenidos que contribuyan a tener una mirada más clever y no idiotizante de la realidad que nos circunda. Algunos se preguntarán , ¿ es misión de la televisión chilena resolver el problema de la educación en Chile?. A lo mejor no , pero harto que podría ayudarnos, ¿ no?. Y más aún, ahora, si pierde plata entregándonos puras estupideces, cuyo estandartes son los matinales, entonces mejor que pierda plata entregándonos contenidos que apunten a mejorar la educación, partiendo con la alfabetización digital, mientras por otra parte el Estado apura un poco a las transnacionales que se hacen oídos sordos ante la prédica de la Banda Ancha para todos.
En febrero me dio vergüenza ajena constatar cómo en un matinal del ???canal de todos los chilenos???, se despilfarraban recursos promoviendo a un rostro ancla de esa estación para reina de un festival cuyo común denominador es el mal gusto, la ramplonería y la chabacanería, en su más pura acepción ontológica.
La educación en Chile está topando fondo. De eso nadie duda. Pero mejorarla no es sólo tarea del ministerio, de los profesores, ni de alumnos, debe ser una tarea de Estado, de todos los que amamos a Chile.
Hoy todavía la televisión es un medio potente. ( Si avanzamos en el tema de Banda Ancha y en alfabetización digital , va a dejar de serlo paulatinamente, la
televisión digital ya viene). Por tanto si contamos con una televisión pública, aprovechémosla a nuestro favor para que lo que tiene que suceder, suceda antes.
No va a faltar los que dirán, una televisión pública no se financia. Pueden tener razón. Ha sido tal el grado de idiotización que han instalado, que eso puede suceder. En una primera etapa. Lo pregunta que sigue entonces es ¿ mejorar la educación con miras al emprendimiento, la alfabetización digital, como una ruta lógica para el desarrollo, es una prioridad nacional?.
Si la respuesta es afirmativa, entonces parte de los recursos que se van a saco roto para financiar la llamada ???educación superior???, llevémosla a financiar la televisión pública, para que desde allí se promueva la banda ancha y la alfabetización digital. Y si faltan recursos, creemos entonces un royalty, con impuestos que deben pagar las otras estaciones por fomentar la estupidez. Pero creo ha llegado la hora de abordar el tema de la educación en serio.
Para ello también se debe terminar con el absurdo cuoteo político con el que se copan los puestos del Directorio para garantizar ???el carácter público de nuestra televisión nacional, el canal de todos los chilenos???. Dos pepedés, un socialista, 1 decé, dos udi y erre ene. ¡No más!.En su seno debiera incluirse a académicos connotados, a filósofos que comprendan el fenómeno de lo que significa una televisión verdaderamente pública, al servicio del futuro de Chile.
Ayer lunes, mientras se conocían detalles, de los resultados SIMCE, el canal de todos los chilenos no escatimaba esfuerzos para promover su teleserie.
El canal de todos los católicos hacía lo mismo. Pero ese es un problema de la autoridad eclesiástica. Esa ya es harina de otro costal. Otro gran incendio.
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