¡Maldita ambición por el poder!
No hay duda que la política se limita en estricto sentido a lo electoral, cuando que en sí misma su ejercicio es muy amplio y procura el bienestar colectivo, pero aun así la ambición por el poder condiciona el comportamiento de quienes hacen de ésta un uso perverso, por tanto que privilegian sus intereses y los de la facción o ideología con la que comulgan, valiéndose sólo de la sociedad como un mero trampolín.
Así sucede en todo país del mundo que, al menos en las palabras, que no en los hechos, que se precie de ser demócrata; independiente de que se rija por un sistema parlamentario, semi parlamentario o bien presidencialista.
Por regla general el partido y sus representantes parlamentarios opositores procuran, tal vez por instinto enraizado en la ambición, minar a quien está en el poder y viceversa, cuando las posiciones las posiciones cambian entre uno y otro. América y Latinoamérica no son la excepción.
El referente más fresco que ilustra lo antes expuestos se dio en Estados Unidos es la Ley SB1070 que, aunque con un veto parcial y temporal en las acciones más retrógrada, entró en vigor el 30 de julio pasado en el estado Arizona, gobernado por la republicana Jan Brewer. Ley que pretende criminalizar a los migrantes ilegales latinoamericanos, en particular a los mexicanos que son mayoría con acciones penales y deportaciones; además de sancionar a los establecimientos que le dieran trabajo.
La Ley Arizona, sanciona por la juez federal Susan Bolton, no fue sacada de la nada sino que tiene una evidente forma y fondo electoral, ante la proximidad de las elecciones del Congreso estadounidense y en donde los republicanos tienen como objetivo sumar las suficientes simpatías para obtener la mayor votación reflejada justo en el parlamento, para bloquear a la administración del presidente demócrata Barakc Obama y ala vuelta de dos años más retomar el poder.
Con ese despropósito también se halla entrampada la el compromiso que Obama asumió con los 12 millones de migrantes ilegales, entre mexicanos y centroamericanos, justo de impulsar una ley que permitiría regularizar de este segmento cuyo único delito ha sido internarse en territorio estadounidense para procurar un trabajo y mejores ingresos con los cuales sostenerse a sí mismo y a su familia radicada en el país de origen.
Migrantes que, aun cuando algunos cuentan con una formación profesional, no tienen otra alternativa que emplearse en oficios que los propios estadounidenses desprecian por considerarlos como los más bajos y denigrantes, pero sin los cuales esa nación no caminaría, se desquiciaría.
Sin embargo, pueden más los intereses electorales mezquinos que electorales que el bien de la sociedad.
El escenario no es distinto en México, como en toda Latinoamérica; por el contrario, puede más la ambición desmedida por el poder, aún a costas de que el país no camine, no tenga viabilidad alguna en su engranaje socioeconómico que, en consecuencia, traería consigo bienestar.
Honduras y Venezuela son otros dos casos que desnuda la mezquino y mediocre de los políticos, mas no de la política, en donde el otrora presidente centroamericano Manuel Zelaya, ante su intención de manifiesta de reelegirse, fuera defenestrado por la oposición; y Hugo Chávez se eternizó en su país que mantiene monopolizado para sí.
No cabe duda que el mundo, pero con mayor acento en Latinoamérica está condenada a ser una región de cangrejos, hundido en el atraso por la ambición del poder por el poder. Al paso del tiempo todo sigue igual, nada ha cambiado. Quisiera equivocarme pero todo pinta para continuar en esa tónica.







"Parejito"...
Chile no es muy distinto de esto...
Y en realidad en todos los países que tienen democracias en pañales ha de pasar lo mismo...
Desde tiempos de la colonia, cuando se organizaba una independencia o desde que se procuraba establecer un Gobierno luego de independizados, quienes lo procuraban, lo que en realidad perseguían era defender sus intereses...
Hoy pasa exactamente lo mismo... Se siguen defendiendo intereses por parte de quienes pueden hacerlo porque tienen los instrumentos para hacerlo y a su vez los recursos...
Sin embargo la gente, el consenso popular, el sentir común ante atropellos como la usura bancaria y la esclavización política que adiestra a muchos como si fueran primates sin razonamiento para hacer una raya vertical como gran expresión democrática, no tiene realmente dónde expresarse...
... El pueblo no tiene representantes en el Senado o en el Congreso, ya que lo usual es que se oiga decir de ellos mismos "el diputado de la UDI o RN", o de otro partido, o como lo escuché alguna vez en campaña: "la Diputada de Piñera"... Todas son expresiones que dicen la o el Diputado DE... Es decir, que pertenecen a ellos, lo que significa que los pueden sacar con una correa atada al cuello para hacer sus voluntades, pero, que en ningún caso son los Diputados del Pueblo...
Sin representantes en el Congreso ni en el Senado de cada pseudo democracia de cualquier lugar del mundo, el pueblo es alimento para las sanguijuelas políticas y carne para las entidades financieras...
Sin representación en el Congreso ni en el Senado, de los consensos que se pudieran alcanzar en una Cámara Ciudadana (como una Tercera Cámara Nacional, entendiendo que las primeras son el Senado y el Congreso respectivamente), donde participe la gente y se estudien y debatan los temas que realmente le interesan al pueblo, sin ese instrumento, la gente no será escuchada y sólo será una especie de títere con ojos grandes para ver televisión y oídos huecos para escuchar cuentos trillados que le sirvan para determinar dónde colocará su raya...
En Chile de este tema no se puede hablar en los medios, así como de otros que usualmente propongo, porque son tabú a lo que existe, porque de alguna forma muestran que la colonia no ha terminado aún y si de algo se independizaron las colonias latino americanas, fue sólo de sus opresores pasados, pero, cualquiera que lo piense un poco se dará cuenta que los opresores aún existen y tal como en el pasado los colonizadores buscaban oro, ahora quienes dominan el mercado, buscan impuestos con los que prestarte dinero a intereses, ya que el dinero que te prestan los bancos acá, se lo piden al Banco Central, que se supone es de todos los chilenos...
En resumen, la teoría política es para quienes sufren el síndrome de confundir patriotismo con irresponsabilidad, ya que creyendo que hacen algo bueno por la patria van a hacer una raya el día de las elecciones, pero, lo único que hacen es avalar los sistemas sociales injustos que se dan en una nación que vía ese medio se perpetúan...
Cuando salen de las urnas de votación esos delincuentes, salen diciendo: meeee, meeee...
Peón:
El ideal de un país, en donde todos un en nuestra latnoamérica, unificar criterios en torno a un propósito común no más que eso, una quimeera. Vaya, pues, un iluisionismo que no pasa de la mente del común de la sociedad. Mientras que una minoría se disputa el poder, incluso desde los medios de comunicación, que si bien emana del pueblo no corresponde con los hechos.
Pareciera que no basta con revolución sustentada en la democracia ni armada, habría que cuestionarse el camino a seguir. Saludos y un abrazo.
Eduardo del C. Hernández
Creo que no comparto tu posición... Entiendo que se puede sostener algo así bajo una base bastante realista de larga data, sin embargo, lo que suelo comentar respecto de la democracia, la pertenencia en las personas y el desarrollo nacional son cosas que se pueden implementar según mi criterio y que es cosa de tiempo para que se dé la situación adecuada para hacerlo...
Saludos