
Consecuentemente y como era de esperar, la posición de nuestro Gobierno y su Cancillería, como en tantas ocasiones anteriores ha sido tibia –sino más bien fría-, expresando con su habitual liviandad que "ello contraviene el espíritu de la moratoria para la cacería comercial de tales especies, en vigencia desde 1986".
Y sería todo.Creo que aquí y ahora es donde necesitamos exaltar conciencias; hacer presente el espíritu chileno que alguna vez estampamos en nuestro escudo patrio, y que es capaz de mover montañas, para detener ahora esta matanza indiscriminada. Aquí y ahora se requiere grandes voces para defender –al unísono- la vida de estos extraordinarios animales cuyo destino mágico va terminándose a causa de un descarado embuste de Japón, que disfraza la cacería comercial con el pretexto impresentable de una investigación científica que no es tal.
Me pregunto si alguien los detendrá, cuándo, y dónde están ahora los miles de defensores que buscan hacer causa común por cuanto sea menester, partiendo por la ecología, la libertad, la vida y la justicia, y que ahora guardan un silencio ensordecedor, en lugar de gritar por la verdadera conciencia.
Hagamos algo.


















Eufemismo
No sé si llorar o reír pero lo llaman "pesca científica destinada a estudiar los efectivos asi como modos de reproducción y alimentación"...mmmm este tipo de pesca está lamentablemente autorizada por la Comisión Ballenera internacional.
Australia y Neo Zelandia que son los principales oponentes dentro de la comisión ya pidieron oficialmente a Japon de renunciar al proyecto, y Greepeace anunció que en caso de que sigan con la idea, establecerán medidas no violentas tipo acoralar a los balleneros con la nave Esperanza.
Pero para ser exacto y si bien no es el tema ni le resta importancia, no está contemplado la idea de cazar especies en peligro, las dos que quedan en este momento en vía de extinción son las ballenas Basques en el atlantico norte y las ballenas azules del antártico y a decir verdad un peligro mucho más considerable asecha a las ballenas y es la modificación: la producción de plancton debido al cambio climático, esto inquieta mucho mucho más a las ong.
La historia no está escrita todavía, debería tener repercusión en el mundo entero. Espero.
Saludos.
Fuente: Le Figaro.