Creyentes y no creyentes:
Para qué sirve la inteligencia si no somos capaces de comprender las limitaciones y aceptarlas con una buena dosis de comprensión. Si suponemos que el interlocutor no es capaz de asimilar razones evidentes, debemos reforzar el lazo comunicativo con una terapia a la altura de la inteligencia que nos otorgamos. De lo contrario, somos portadores de prepotencia y un espíritu vengativo del cual no somos conscientes.
A cada cual su merecido, no tiene la efectividad supuesta, es como “a perro muerto se acabo la rabia” Difícilmente se extinguirá el mal si solamente se usa un perspectiva de solución.
Mil años y un día de desavenencia incluso cuando ya amanece un nuevo día de entendimiento mutuo. Mil años y un día machacando y hiriendo sin descanso al oponente por razones supuestamente de peso.
Niños eternos y con el pecado de la soberbia. ¿Quién es mejor…? El peor de ellos está pensando que no son necesarias más palabras para hacer justicia. El que así piense esta fanatizado y morirá con las botas puestas.
¿Por qué no se pone en práctica una solución intermedia que medie como árbitro de la elegancia de trato? ¿Existe…?
Cuando en nuestro conocimiento consta una persona que suponemos que no da más de sí, la misericordia nos induce un trato de acercamiento con psicología de trato. Es aquel momento sublime de curarse en salud, es súper inteligencia aplicada con conciencia del entorno.
No es a la raza humana, hoy por hoy, el mirar las estrellas y preguntarse respuestas. Los longevos misterios de nuestros antepasados dejaron una pauta a seguir y se gravo en mente, piedra y cualquier otro medio de comunicarse. En aquel preciso momento el mundo quedó divido en dos concepciones creativas. Y hoy, tras supervivientes siglos conviven esgrimiendo razones aparentemente insensatas dado que estan vacías de amor compartido como buenos hermanos.
¿Castigaremos y martirizaremos al niño por no entender ecuaciones algebraicas?, o entenderemos convenientemente una enseñanza a la altura de sus limitaciones.
De principio a final dejo en blanco el definir quién de los dos puede estar más cerca de una razón conclusa. Solamente se trata de que las posturas pueden ser intransigentes una eternidad, pero no el modo de exponer perspectivas personales.
Mientras el ser humano se crea inteligente, la ignorancia campara a sus anchas. Solamente fluirá el manantial de la sabiduría cuando cada cual exponga con humildad que su verdad es suya y no universal.
Permitamos con elegancia de trato que Dios creó y controla cuanto existe en el vasto espacio sideral. Y también permitamos que otra mentalidad entienda lúcidamente que cuanto existe evoluciona de principio a fin sin más poder que la humilde adaptación al medio.
No seamos prepotentes hasta el extremo de menospreciar al interlocutor por diferir de nuestras posturas de análisis. Seamos amigos educados y controlemos nuestro temperamento agresivo y dramático. No me excedo si contamos los cientos de miles de cadáveres que quedaron en el camino y, miles que se suman en el presente. Tenemos una deuda moral para con todos ellos. Debemos dar una lección de urbanidad, nos sobran agallas para intentarlo. Gracias.
Yo aun no he encontrado a Dios, pero Jesús de Nazaret me causó y me causa tal impacto y admiración (Sin analizar más. Lo escrito, escrito queda) que hago mías sus palabras y digo que tanto unos como otros, amemos a nuestros enemigos, por lo menos en este medio propicio.
¿Es tiempo perdido…:
Para el sordo que hoye, sí. Pero existe infinidad de gente reciclable que puede ver luz donde aparénteme no existe.
Autor: Mateo Andreu Ibáñez.


















Estimado Mateo...
Concuerdo absolutamente con usted.
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Saludos Cordiales
Tomás Nomás