
Para eso se acomoda el útero para decirte: ve y ayuda a la gente, el nacimiento es posibilidad , acción pura .
¿Que me puede ofrecer Krishna? le pregunto a su discípulo. Aparte de los galletones exquisitos que hacen y las restricciones incomprensibles para mí. Para ellos el nacer ya es algo cargado. Y el Yo o como le llaman ego, es nefasto. Increíble, todo el gran descubrimiento de Descartes, su método se basó, en el “yo existo”, como un grito, una inauguración, la verdadera invención del Hombre, parece obvio. Pero no lo es.
En mi niñez me preguntaba hasta cuando seguiría llorando con las pesadillas, seguramente hasta que muera. Cuando uno se sumerge en los sueños (y Descartes también lo ocupa de ejemplo) no reconoce que esta en un mundo imaginario, “no real” en su estricto sentido, por eso uno seguirá por años despertando de por vida con el corazón agitado (sobre todo en sueños más radicales como las pesadillas) ¿y quien dice que ahora mientras escribo esto esté sumido en la realidad? ¿Que me asegura que esto no es un sueño? Nada, lo único cierto es que existe alguien que sueña. Igual pasa en el cogito , en el pensamiento (que incluye todo , juicios valores , etc.) Existo por que pienso, la realidad o la ilusión se confunden, lo que no, es que alguien las esta pensando.
Los budistas sugieren que la realidad es una ilusión, en eso pueden tener razón, ¿como ser certero?, pero lo que estoy seguro que si es ilusión, esta tiene ilusionar a “algo”.
Negar la realidad es negar la supervivencia, y eso no lo niegan los Hindúes , ¿para que nacer?, para sufrir. No nazcamos por que padecemos. Los griegos trágicos hasta Sócrates, nuestra cuna cultural, nos dijeron: hay que ver el dolor cara a cara, afirmar la vida. Los budistas por su parte nos dijeron no pienses, Buda cuando le preguntaban por la filosofía del universo respondía que lo importante es quitarse el dolor y daba el ejemplo del hombre herido con una flecha, que lo único que quiere urgente es quitársela y no preguntarse por el tipo de madera con que había sido construida. La disciplina del mundo oriental surge entonces en el banquillo de la tortura, su respuesta denota urgencia. Su solución es salirse del ciclo de nacimientos, salirse de la naturaleza. El occidental en cambio razona, filosofa, sale de la naturaleza a través de la razón , se sale del constante ciclo para dominarla y verla desde fuera. La abandona y se crea la Historia. Para el hindú impaciente, necesitado de un analgésico definitivo, la Historia es un estorbo.
El karma es verdadero, una enunciación así lo único que trata de ser, es ser un postulado científico, la verdad es tan indubitable que mi vida tiene que ceñirse a ella, contrariamente la Ciencia moderna que surge en gran parte de la duda, Descartes duda de todo conocimiento anterior a él , incluso duda de realidad, pero concluye. Todo pensamiento religioso oculta ser científico, sus error no estriba en si es la verdad o no. Sino en pretender serla. Toda ciencia en cambio es duda, las leyes universales temen hoy por hoy de su vitalidad infinita, son las reglas del juego, en ese sentido es honesta.
Si Dios dijo no hagas esto (cualquier Dios) ¿que se puede responder a eso? Adoramos cosas que desconocemos. El “misterio” es atrayente e indispensable para la vida, el mito y la imaginación. Pero el misterio no puede engullirse la vida. Las reglas morales deben ser pensadas y no acatadas desde un balcón de misterio. “No sabemos que no sabemos”, que puede llevarse también al “no sabemos que defendemos”, ese es el aporte de Sócrates, este método mayéutico es exasperante, tanto como para condenar a la muerte. El Krishna me dijo que no comía carne porque respetaba la vida, a lo cual contesté ¿Qué es la vida? ¿Por que no comes vaca y si soya?, para tal argumento no es necesario traer un biólogo aunque nos daría quizás una pista, sino un mandato divino que dijese, hay organismos superiores, la soya es permitida el conejo no. ¿Cuan poca diferencia nos separa de la soya? ¿Que es lo que determina lo complejo? A nivel celular pocas, en apariencia muchas. Y en estricto rigor ¿es la diferencia un argumento para tan problemático dilema? Para razonar así hay que jerarquizar la mesa. Lo que se parezca menos a mí me lo puedo comer. Todo se enfrenta en una estructura de organismo, quizás los terminales nerviosos del conejo son diferentes a nivel de receptores que el de una lechuga, la cual recibe el medio no con esa estructura nerviosa, aunque igual reacciona, padece.
El humano no sospecha lo egoísta que es cuando se trata de ciertas causas éticas (entiéndase egoísta no en su sentido peyorativo sino en el etimológico, como “práctica del yo”). Ahora bajo esta misma lógica surge contingente otra pregunta ¿Por qué protegemos las ballenas?
Las causas pueden ser: Su número es reducido, su reproducción es mas dificultosa, un argumento de peso. Pero decepcionante, el argumento más sólido se disipa en su vulgaridad, las ballenas no se defienden por que son pocas, hay que buscarles un plus , su conservación no pasa por la simple matemática. Si hubiese pocos pollos tendríamos que protegerlos con la misma dedicación, o sea dedicación matemática. Percibo que la gente protege a la ballena, por que inconscientemente quiere proteger al hombre, el razonamiento más profundo nos lleva a una ecología invertida. La ballena la protegemos, aparte de las razones cuantitativas, es decir la verdadera (por respeto a los pollos), por que es superior, es bella, canta, se comunica de una forma evolucionada, y entiéndase la contradicción- se acerca más a lo humano, se acerca a lo que el hombre mediante miles de años con trabajo a conquistado y valorado (no olvidemos que veníamos todos de allá mismo). Algo parecido oí por ahí, a una niña cuando valoraba que los lobos fueran monógamos, ¡amaba al lobo extrañamente por que participaba de una acción moral conquistada por el hombre del siglo XX!, ignoraba que la acción del lobo no tiene nada que ver con ética, es sólo un comportamiento de supervivencia y adaptación. Similar caso pasó con los chimpancé, Hollywood ayudo a la imagen de seres amables y cariñosos, a la manera de la Chita de Tarzán, el hombre se sentía más tranquilo de tener unos parientes así, luego las últimas investigaciones dan cuenta de seres de veras feroces sanguinarios, armas de matar. Pero ni lo uno ni lo otro, los chimpancé son lo que son. Ni amables ni sanguinarios, es el hombre el que no puede salirse de si mismo. (Temo que si fuésemos más rigurosos, la imagen idílica de la India se caería tal como la del chimpancé)
La ballena se ha ganado su espacio en nuestros corazones (claramente cosa que no se ganó el pollo que esta servido en la mesa) por que nos muestra nuestro egoísmo, nuestra obsesión (inconsciente) por lo humano, igual que los Krishnas que razonan desde el hombre (¿de donde más podrían razonar?). Respetan la vida, aunque no tengan claro que es. Hay que inventar un Dios (siempre se inventa un dios primero que nos diga que hacer) para que nos ordene las especies, para que nos ponga la mesa.
Nosotros dada nuestra naturaleza occidental debemos pensar, igual que los chimpancé deben masacrar, debemos seguir nuestra estructura humana que es variable y rica , por eso se habla de oriente y de occidente, negarse a pensar las cosas es no afrontar nuestro orden.
“No como nada que tenga rostro” dice un slogan ecologista por ahí. Cuando lo vio una lechuga se tomó la cara. Cada vez que defendemos una ballena con pasión y ternura (y no con matemática) es cuando más afirmamos el cogito ergo sum y paradójicamente es cuando más nos distanciamos de su mar.



















Simplemente
avasallador el post! Pocas cosas que agregar salvo que siempre es un gusto encontrar a un filosofo, aunque basicamente es filosofia sobre filosofia pero esto ha sido asi siempre, incluyendo en los que tienen nombres grandes. Veamos.
No son solo los budistas los que dicen que la realidad es una Ilusion, ahi corrijo efectivamente son los devotos de Krishna y en general los Hinduistas. Pero en que se basa esto? explico.
Examinemos qué entiende el hombre por “ley cientifica”. Sin entrar en complicaciones se puede afirmar que una ley de la naturaleza es la cuantificación matemática de una relación significativa entre aspectos o magnitudes de un fenómeno. Aclaremos esta definición. Dado un fenómeno es posible que por la observación y por la experimentación empírica se llegue a diferenciar ciertos “aspectos” del mismo. Si de entre los varios aspectos que se destacan, algunos de ellos resultan como “relacionados significativamente entre sí”, y si esa relación posee probabilidad estadística, es decir, se repite un número grande de veces o es permanente, entonces puede enunciarse una “ley cientifica”. Para ello hace falta que los “aspectos” del fenómeno puedan reducirse a magnitudes de tal modo que la “relación significativa” se reduzca a “relación entre magnitudes” o sea, a función matemática. Las “Leyes” de la física se han deducido de manera semejante.
El concepto de “ley cientifica” que he expuesto es moderno y apunta a “controlar” el fenómeno antes que a explicarlo, siguiendo la tendencia actual que subordina lo científico a lo tecnológico. Se tienen así fenómenos “regidos” por leyes eminentes a las que no sólo se aceptan como determinantes sino que se las incorpora indisolublemente al propio fenómeno, olvidando, o simplemente ignorando, que se trata de cuantificaciones racionales. Es lo que pasa, por ejemplo, cuando se advierte el fenómeno de un objeto que cae y se afirma que tal cosa ha ocurrido por que “actuó la ley de gravedad”. Aquí la “ley de gravedad” es eminente, y aunque “se sabe que existen otras leyes” las que “intervienen también pero con menor intensidad”, se cree ciegamente que el objeto en su caída obedece a la ley de Newton y que esta “ley cientifica” ha sido la causa de su desplazamiento. Sin embargo el hecho concreto es que el fenómeno no obedece a ley eminente alguna . El fenómeno simplemente ocurre y nada hay en él que apunte intencionalmente hacia una ley de la naturaleza, y menos aún una ley eminente. El fenómeno es parte inseparable de una totalidad que se llama “la realidad”, o “el mundo”, y que incluye, en ese carácter, a todos los fenómenos, los que ya han ocurrido y los que habrán de ocurrir. Por eso en la realidad los fenómenos simplemente ocurren , sucediendo, quizá, a algunos que ya han ocurrido, o simultáneamente con otros semejantes a él. El fenómeno es sólo una parte de esa “realidad fenoménica” que jamás pierde su carácter de totalidad: de una realidad que no se expresa en términos de causa y efecto inmediatos para sostener el fenómeno; en fin, de una realidad en la cual el fenómeno acontece independientemente de que su ocurrencia sea o no significativa para un observador y cumpla o no con leyes eminentes.
Dejando de lado el abordar el problema de la “preeminencia de las premisas culturales” en la evaluación racional de un fenómeno, conviene despojar a éste de cualquier posibilidad que lo aparte de la pura determinación mecánica o evolutiva, según el “orden natural”. Para ello estableceré, luego de un breve análisis, la diferencia entre fenómeno de “primer” o de “segundo” grado de determinación, aclaración indispensable dado que las leyes eminentes, corresponden siempre a fenómenos de primer grado.
Podemos ahora distinguir entre un fenómeno de primer grado y un fenómeno de segundo grado , atendiendo al grado de determinación que involucra su manifestación.
En general, todo fenómeno es susceptible de manifestarse en primer y segundo grado de determinación. Atendiendo a esta posibilidad convendremos lo siguiente: cuando no se indique lo contrario, por “fenómeno”, se entenderá aquél cuya determinación es puramente mecánica, es decir, de primer grado; en caso contrario se aclarará, “de segundo grado”.
Sólo falta, ahora que distinguimos entre “los dos grados del fenómeno”, aclarar la afirmación que hice al comienzo de este análisis de que toda ley de la naturaleza, inclusive aquellas eminentes, describen el comportamiento causal de fenómenos de primer grado de determinación. Es fácil comprender y aceptar esto ya que cuando en un fenómeno interviene una determinación de segundo grado, el sentido natural del encadenamiento mecánico ha sido enajenado temporalmente en favor de una Voluntad irresistible. Por otra parte, el fenómeno de primer grado, se manifiesta siempre completo en su funcionalidad , la cual es expresión directa de su esencia, y a la que siempre será posible reducir matemáticamente a un número infinito de “leyes de la naturaleza”. Cuando el fenómeno de primer grado es apreciado especialmente por una ley cientifica, la cual es eminente para uno pues destaca cierto aspecto interesante, es evidente que no se está tratando con el fenómeno completo sino con dicho “aspecto” del mismo. En tal caso debe aceptarse el triste hecho de que del fenómeno sólo será percibida una Ilusión. Mutilado sensorialmente, deformado gnoseológicamente, enmascarado epistemológicamente, no debe extrañar que los indoarios (Hinduistas) calificaran de maya , Ilusión, a la percepción corriente de un fenómeno de primer grado.
Algo extendida la explicacion pero no menos que eso este post no amerita y espero que al autor le sirva como referente para comprneder algo mejor acerca de los conceptos que juzga.
Segun entiendo, de algun modo este post habla de la ciencia como cambiante, y es verdad pero creo que con mi anterior explicacion podria darse pie a que se dudara o es mas, se aniquilara el caracter explicativo absoluto que se le concede a la ciencia. Esta no explica en su totalidad, solo explica lo que sirve para controlar los fenomenos.
De todos modos tambien alabo la filosofia "occidental" que somete al hombre al rigor de la vida y la anturaleza, que afirma la vida y no necesita como los gnosticos o hinduistas salirse de lo creado.
Ahora es tambien cierto y mis felicitaciones al autor por observar tan bien (a mi modo de ver es un buen observador) aquel afan humano por enlsalzar lo parecido a lo humano como "superior". Mi teoria es que este aspecto de superioridad otorgado a otros seres o cosas por el hombre se llama "aspecto belleza". Nada en "bello en si", la belleza se la concede en observador a las cosas y como el autor observa muy bien, el hombre le concede la calidad de "bello" o "superior" a lo que de alguna manera refleja algo. algun rasgo parecido al observador, al humano en este caso.
Respecto a los ecologistas creo el chiste de la lechuga es uno de los mejores, Yo podria haber formulado un chiste asi pero el autor de este post me lo quito por anticipacion por tanto el chiste es suyo y mi reconocimiento a ud por eso.
La paradoja de que los ecologistas defensores de ballenas estan muuuuuy alejados de su mar es simplemente increible, simplemente muy real, en general, no creo mas que en paradojas. Asi mismo creo en "dioses" que no son mas que la mismisima naturaleza y sus fenomenos. Estos encarnan el devenir caotico en su sentido mas profundo. Ese "orden" que ve el autor, yo tambien lo veo, pero sumido dentro del caos, dento de la ley karmica de causa/efecto que tontamente algunos aun creen inmediata y lineal y por esto la desechan. Esas caracteristinas no lineales ni inmediatas del karma (o Wyrd und Orlorlg, como decimos los paganos Asatru) son las que hacen todo el "performance" de los sistemas dinamicos y su sensibilidad a las condiciones iniciales, efecto mariposa, efecto rana, Teoria del caos! el orden dentro del desorden! el devenir en el sentido Nietzscheano o mas bien Originalmente Heracliteano.
hay mucho mas que decir de un post interesante como este pero se lo dejamos a mas atinadores que de seguro complementaran muy bien, con profundos pero "sentidos y pieadosos" reclamos que justificaran una escondida y solapada ira por el chiste de los deensores de las ballenas..jaja!
Saludos sr Campos.