Dios se ha convertido
en el principal impulsor de la discriminación válorica a los homosexuales, en las culturas cristianas, y porqué ocultarlo, en un impulsor ferviente de la desvalorización de la sexualidad, con las consecuencias psicológicas que Él muy bien sabe.
En las culturas musulmanas es el instigador principal de la discriminación hacia las mujeres, relegadas por siglos a estar bajo la tuición masculina, sometidas por siglos al mandato de varón.
No obstante Su poder, Arabia Saudita anunció hace muy pocos días que las mujeres podrán votar, podrán votar, y esto a partir de 2015.
Arabia Saudita es el único país del mundo que prohíbe conducir a las mujeres, viajar, trabajar o ser intervenidas quirúrgicamente sin el permiso de su "guardián"-padre, marido u otro hombre de la familia que tenga encomendada su custodia.
La razón de todo esto:
Los roles de género en la sociedad saudí provienen de la Sharia, o ley islámica, y de la cultura tribal, en la que el purdah -separación de hombres y mujeres- y el Namus - la honra o conducta virtuosa- son considerados centrales
El rey Abdalá realizó el anuncio durante un discurso en el Consejo de la Shura, una especie de Parlamento sin poderes legislativos, respondiendo así a las demandas de igualdad de género de una amplia ala de revolucionarios progresistas.
"Debido a que rechazamos marginar a las mujeres en la sociedad en todos sus papeles regulados por la Sharia -ley islámica sunita- hemos decidido implicar a las mujeres como miembros en el Consejo, empezando desde el próximo período", afirmó el monarca.
El hecho significará un extraordinario cambio para las mujeres saudíes, juzgadas por la tutela masculina. Sin embargo, hay quienes aún se mantienen escépticos respecto de este desarrollo.






