El caso Karadima - Errázuriz

El encuentro entre Karadima (un perverso) y Errázuriz (un indolente) plantea varios problemas de interés público.
El primero es de coherencia.
Calos Peña, El Mercurio, 26.03.2011.-
Los católicos que son gays o lesbianas, los divorciados, los usuarios del condón o quienes practican el sexo orientado al placer, y no a reproducirse, han debido soportar una y otra vez que Errázuriz les dijera, o insinuara, que sus vidas estaban torcidas.
¿Por qué -se preguntarán ahora- Errázuriz fue tan severo con ellos y, en cambio, tan incrédulo con los denunciantes de Karadima al extremo de desoírlos durante años? ¿Cómo pudo Errázuriz, a la vez que condenaba el estilo de vida de personas adultas, condescender con Karadima haciendo oídos sordos a las víctimas?
El segundo atañe a los deberes civiles de
En una sociedad democrática, cada uno tiene el derecho de adorar al Dios que quiera y organizar su vida como le plazca. Sin embargo, a pesar de esa pluralidad, hay cosas que están vedadas a todos, incluso a los creyentes. Entre ellas se cuentan el respeto por los derechos y la autonomía de las personas. En otras palabras, usted no puede invocar ni siquiera el bien de
Y nada se saca con decir que Errázuriz es víctima de un sistema que cultivaba el secretismo: ¿desde cuándo
El tercero es relativo a la fuente de la moralidad.
Según un viejo prejuicio (que la incultura alimenta), para ser moral hay que creer en Dios. El caso Karadima muestra, sin embargo, que se trata de cuestiones independientes y que a veces (como sabía Bataille y lo recuerda Lacan) la creencia religiosa alimenta las perversiones. Hay gente de sotana impresentable y ateos confiables; curas dignos de admiración y ateos que no valen la pena. La moral y la virtud no tienen nada que ver con las convicciones religiosas.
El cuarto se refiere a las causas de estas conductas.
¿Acaso no hay algo en
En vez de probar que hay algo erróneo en
Se trata de una explicación consoladora, pero falsa.
Porque lo más probable es que
Y es que la práctica del secreto y del ritual intimista, quienquiera que lo haga, católicos o masones, militares o civiles, judíos o hindúes, acaba siempre en una pérdida de autonomía y de control sobre la propia vida y en el sometimiento a autoridades, como Errázuriz, que no rinden cuentas a nadie y que incluso cuando son sorprendidas en una conducta que avergonzaría a cualquiera, se atreven a justificarla usando el mismo tono melifluo y afectado que deben emplear en el confesionario.
Calos Peña, El Mercurio, 26.03.2011.-







“La religión es un arma muy peligrosa. Con o sin ella, hay buena gente haciendo cosas buenas, y gente malvada haciendo cosas malas, pero para que la buena gente haga cosas malas se necesita a la religión transformada en la suprema rectora de sus vidas." Tomás Nomás
con saña, pareciera, en la sexualidad de los representantes de Dios, pero no es tal, lo que ocurre en realidad es que las personas con inclinación religiosa se caracterizan por tener naturalmente una relación conflictiva con ellas mismas y tienen una mirada escrupulosa de sus inclinaciones y fantasías: no se allanan a relaciones humanas llanas, sino que las miran llenas de estereotipos y evitaciones.
A la larga el instinto asoma, pero sinuoso y retorcido por tantos controles y evitaciones.
Quien reniega de su afectividad a través de una vida célibe y se olvida de sí mismo para atender a los demás, tiene todo el derecho de hacerlo, pero ha de saber que tal impulso responde a una personalidad desquiciada, y que de seguro que la vida le va a pasar la cuenta.
Saludos.
que termina desorientando a los jóvenes que por una u otra razón un día cualquiera decidieron convertirse en sacerdotes.
Lamentablemente como la historia lo ha demostrado últimamente al interior de la Iglesia se encontraron con curas manipuladores como Karadima que los convencían de que tocar sus genitales eran la voluntad del gran jefe supremo al cual le debían obediencia y por lo tanto les terminaba resultando casi natural bajarse los pantalones aun cuando existía la probabilidad de que algunos resultaran dañados psicologicamente y en esos casos la Iglesia tenía el Santo Remedio, el Secreto de la Confesión que de ningún modo debía ser burlado so pena de caer en desgracia aquí en la Tierra como allá en el Cielo.
Por eso debemos alegrarnos de que esos jóvenes se hayan decidido contra viento y marea a contar sus experiencias al Mundo.
Saludos Cordiales
TOMAS NOMAS
las contó en privado, y no fue un sacerdote católico sino un religioso pastor de su iglesia el que lo violó cuando tenía 12 años, a la muerte de su madre.
Son las Iglesias, en general, las que atraen a los enfermos inevitablemente como la carne abierta y los muertos atraen a las moscas, que en ellos se reproducen.
Qué tienen las Iglesias, que produzcan esta atracción, si no es que sus ideologías fantasiosas de omnipotencias e incapacidades sintoniza con la de estos enfermos?
Me da la impresión que habría también bastante de lo que tu dices, además de muchos "care'palo", simplemente.
Muchos saludos, Enrique
Toda vez que los problemas que implican el asumir la sexualidad humana están en la esencia de la doctrina cristiana, pienso, por tanto, todos ellos complican la vida de católicos y evangélicos.
En efecto, la sexualidad humana, más allá de la función reproductiva, es vista por el cristianismo como pecaminosa, culposa y morbosa lo que demasiadas veces parece ser les lleva a males peores, como se ha visto, a base de comportamientos rebuscados que van bastante más allá de lo razonablemente permitido.
Me refiero a los abusos físicos y concretos de menores, de seminaristas, de fieles, entrando incluso en relaciones adúlteras, homosexuales, engaños y otras anormalidades en sus comportamientos. A lo que debe agregarse el daño sicológico que producen estos apóstoles en las personas, con sus depravadas conductas.
Luego aplican el secretismo, la manipulación de la información, el cinismo, la falta a la verdad y a la justicia, lo que les lleva muy lamentablemente a provocar tremendos daños en la credibilidad de sus instituciones que se dedican a predicar precisamente mejores comportamientos, según ellos, en aspectos tan sensibles como la ética, la moral y la verdad sobre cualquier circunstancia, conceptos todos que ellos para nada cumplen.
Y claro, como dicen ellos mismos, les toca pagar a justos por pecadores, en fin.
Y bien que así sea, con tanto ocultamiento frente a tan graves situaciones como las que se han estado conociendo en muchos lugares del mundo.
Así, cualquier persona podría decir, al ver un cura, "allí viene el diablo en persona". Es duro decirlo, pero ellos mismos han generado bastante todo ello.
Frente a estos graves hechos pienso además que los religiosos y sus jerarquías estiman, según sus valores, que todo lo que les ocurre es que han sido poseídos por los demonios, eso según sus propias complicadas creencias.
Así también , cualquier persona podría razonablemente pensar que cuando va para la iglesia, allí se llena del Señor, pero también se llena del Demonio, o adquiere bondad y de igual forma adquiere maldad, por lo que terminaría enredado en esos asuntos.
Más aún por falta de claridad, de buen ejemplo y de real transparencia de los religiosos y sus autoridades, en los mismos asuntos que ellos predican.
A lo que debe agregarse que los religiosos son muy listos y preparados para todo los que les conviene y poco entienden lo que no les conviene, los que los convierte en personas " muy jabonosas" que desprestigian a los dioses y a las iglesias" que dicen representar.
Todo ésto, da para pensar mucho, no es cuestión de echar tierra encima y olvidarse de estos groserossucesos y el ocultamiento de los mismos, por decir lo menos.
"Póngase lejos de la iglesia y va estar más cerca del Señor", podría decir, razonablemente un creyente o miles o millones de creyentes.
Me pregunto son iglesia o son mafia? A mí no me queda claro, muy lamentablemente, con todo lo que ha estado ocurriendo.
Muchos saludos, Enrique