Homosexuales tocados por la varita mágica
Hoy por hoy, los homosexuales han sido tocados por la varita mágica de un dios o de un hada madrina, ahora son polvo de estrellas, se lucen entre la aristocracia intelectual, o en las pantallas de la tele, defienden los derechos humanos, la moral y la rectitud, la vida animal, hidroaysén, la patagonia, el planeta verde, y lo más importante, disfrutan sus afectos a la vista y paciencia de los heterosexuales y de la comunidad nacional e internacional.
Dios los ha escuchado, sin duda. Ha mirado el dolor de generaciones en que por millones los adolescentes se miraban a sí mismos con la duda de su inclinación, atormentados por la inseguridad en su hombría, y de otros millones atormentados por la seguridad de que sí, que tenían en sí inclinaciones inmanejables, o manejables sólo en la oscuridad del ocultamiento, de la negación, de la renuncia de su emocionar, de su desarrollo, de su derecho al amor.
Hoy estos desdichados se besan en público, se acarician en vivo y declaran su felicidad por estar juntos, por tener un destino.
Dios los ha bendecido, sin duda los bendice, los llena de bendiciones.







y duran unos pocos meses, las reinas son las encargadas de la reproducción en la colmena, y son alimentadas con jalea real, que es una secreción de las glándulas hipofaríngeas de las abejas nodrizas.
Todas las larvas son alimentadas con jalea real los tres primeros días de su vida, a partir de esa fecha únicamente la larva elegida reina se alimentará con ella, mientras que las abejas obreras dispondrán de una mezcla de polen, agua y miel.
Esta alimentación hace que la larva de reina nazca a los dieciséis días, mientras que las otras larvas necesitan veintiún días para su total desarrollo. La reina adquirirá un tamaño dos veces superior a la de las obreras y vivirá cuatro a cinco años en comparación con las seis semanas de existencia media de las obreras.
La reina es la única reproductora de la colmena, pone diariamente de 2.000 a 3.000 huevos, las obreras, procediendo de huevos idénticos no desarrollan su aparato reproductor.
fuente: www.apicoladelalba.cl