
Le decían la
"loca del carro", ahi navegando en el barrio Lastarria o por Portugal con Diagonal Paraguay, vendiendo cachureos y libros autoeditados, vestido con vestuario paralelo de fantasma-quijote-mendigo-anti-poeta, arrastrando su hogar-supermercarro. Errante y sucio.
Se dice que una inmobiliaria que va a plantar un edificio top en el barrio le pidió a la ilustre de santiago que se lo llevara: parece que se veía mal y que espantaba a los potenciales compradores.
Así que de un momento a otro ya no está, o sea está, pero en la Clinica Psiquiatrica Normita Fournet, de la calle Carmen, y leyendo una
entrevista publicada en The Clinic queda claro que el escritor prefiere la calle al manicomio.
Asi que se nos va... ya no desaparece ni aparece... lo sacaron a la fuerza de la interzona, lo trajeron más acá del margen... fuimos nosotros, fijo que fuimos nosotros... es que se veía tan feo por ahí pululando por el forestal.
Ya nos vamos a enterrar que se murió... que se murió hace tres meses o más, y que sus libros tal vez son más que una mera curiosidad estética de los poetas borrachos del santiago centro:
"el quinto libro de los sueños"; "con cuatro cohetes se solucionan emergencias en helicópteros TA"; "Señora, revista solo para mujeres"... JazzCore Literario... ruido, histeria, genialidad marginal... epifanias negras... ¿que será lo que escribe en sus fotocopiados libros el divino anticristo?... Parece que ya no va a escribir, lo encerramos en un manicomio, lo vestimos de viejo con ropa limpia y le dimos pastillas, muchas pastillas... para que se pareciera más a nosotros,
para que se viera normal
En una de esas le teníamos miedo... y envidia... por salirse de la maquinaria...
Matamos al Divino Anticristo
sshhh... ni que fueramos diosísimo.
Un gran personaje