

El conocimiento da poder.
Como estudiante del preuniversitario Pedro de Valdivia ya egresada, me he llevado todo el año pensando más bien en el negocio del dueño del establecimiento que en la bendita PSU que deba rendir en Diciembre. Y es que, habiendo pagado más de un millón de pesos, no puedo creer que no haya papel higiénico en el baño siempre ni que las guías de apoyo sean de sólo tres páginas de ejercicios en los ramos científicos. Los profesores son muy buenos, es cierto, y, por lo que he averiguado, no se les paga mal (depende de la cantidad de horas y la antigüedad, de todas formas), pero, ¿qué tanto gana el dueño del preuniversitario a costa de las carencias del sistema de educación chileno? Resumiendo, gana millones. Y no dos o tres. Gana cientos de millones.
Saquemos una cuenta fácil: que cada alumno pague, digamos, $750.000 (yo pagué más porque tomé todos los ramos). Ahora, pensemos en cuántos alumnos habrán en sólo una sede, digamos que en la de La Florida, ¿serán unos dos mil alumnos?. Digamos que sí. Entonces llevamos $1.500.000.000. Quitémosle un millón por profesor y supongamos que son cincuenta (y yo creo que puede ser mucho). Hasta ahí, el dueño se está llevando al bolsillo $1.450.000.000. Habría que restarle gastos de agua, luz, papel y tinta, mantenimiento, teléfono. De cualquier forma, no deja de ser muchísima plata. Y sólo en una sede. Y si contamos, además, con la tenencia del dueño de los Colegios Pedro de Valdivia y del Instituto de inglés Wall Street... ¡¡es demasiada plata!!
Ahora, yo me pregunto, ¿cómo puede ser que el gobierno se esté perdiendo toda esa plata por entregar una mala educación? No me parece sensato que se permita tal estupidez.
El Preuniversitario Pedro de Valdivia fue fundado en 1978. Cinco años después de la subida de Pinochet. Aahh... cómo se aclaran las cosas. La privatización y el capitalismo dejó hacer de la educación, un lucrativo negocio. El gobierno se sacó de encima la responsabilidad de entregar una buena educación y se preocupó de "dar algo" a los sectores más pobres. Y la rapiña del capitalismo aprovechó ésto para sacar aún más dinero. Y los jóvenes seguimos siendo ignorantes. Y la ignorancia es lo que mantiene al pueblo sumiso. ¡No tenía por donde perderse el gobierno! Y, aún cuando el señor dueño del preuniversitario tenga una cantidad de plata que ya se la quisiera el gobierno, ellos se contentan con sus impuestos. Así como se contentan con los impuestos de las mineras privadas de cobre, que ganan millones y millones y pagan un chiste de impuesto.
Es hora de que cambie algo más que la educación. Es el sistema entero el que se está riendo de los trabajadores.
...Y los de arriba, que han ido a buenos colegios y gozan del poder otorgado por el conocimiento, se aprovechan de los de abajo.
Cierro esta divagación con un consejo: estudien mucho, aunque la educación sea mala, estudien mucho. Lean. Eviten darle más plata a los preuniversitarios y, menos aún, a las universidades privadas. Y, cuando sepan lo suficiente, concordaremos todos en que, más que la "Revolución Pingüina", lo que necesitamos es la "Revolución del Proletariado".
Montserrat Costas M.
Y del colirio