Ivan Alberto Seisdedos CICERONE

Ingreso Mínimo, Asignación Familiar y Cajas de Compensación

Salud, compañeros(as) de un mismo ideal.

Comparto la inquietud de muchos sobre el ingreso mínimo.

En un sistema económico en que el país crece sobre un 6% anual, las grandes empresas aumentan sus utilidades en más de un 20%, se mantienen sin variaciones significativas los índices de cesantía y de remuneraciones, y la tributación (como porcentaje del PIB) disminuye, es evidente que el Estado debe hacer correcciones drásticas y urgentes.

Los que argumentan que un aumento real del ingreso mínimo incrementa la cesantía, en parte tienen razón.

La solución está en que las empresas puedan contratar con remuneración inferior al mínimo a personas no calificadas (cuya productividad se supone inferior al ingreso mínimo), por un período de tiempo (1 año, por ejemplo) mientras se capacitan (y su productividad aumenta).

La diferencia debería ser absorbida por el fisco, vía subsidio a la contratación de mano de obra.

Al margen de lo anterior, es evidente que el mínimo que requiere un soltero no es el mismo que requiere un grupo familiar.

Antiguamente, en el sistema previsional de reparto (solidario), los empleados particulares imponían (entre aporte patronal y laboral) un 23,5% de sus remuneraciones para asignación familiar, con lo que se creaba un fondo que se repartía según el número de cargas familiares de todos los imponentes.

Pinochet derogó estas cotizaciones, el monto actual de la asignación familiar es de cargo fiscal, y de un monto tan ridículo, que me atrevería a afirmar que es inferior al costo de administrar el sistema.

Es cuestión de ver los balances de las Cajas de Compensación, cuyos ingresos emanan, básicamente, de los intereses (francamente usurarios) que perciben por los préstamos que otorgan a sus imponentes.

Las Cajas de Compensación acumularon a lo largo de muchos años, al amparo del sistema antiguo, una cantidad enorme de utilidades irrepartibles (son instituciones supuestamente sin fines de lucro)

La causa de esta acumulación está en que pagaban los mismos montos por la asignación familiar, y, aunque sólo recibían el 21,5% patronal, como las remuneraiones promedio del personal de las empresas afiliadas a esas Cajas (grandes empresas) era superior al promedio de la población, el 21,5% que percibían era muy superior al 23,5% que recaudaba Empart por el mismo concepto.

Era un sesgo similar al que hoy vemos con las remuneraciones promedio de las personas afiliadas a ISAPREs, comparadas con las afiliadas a FONASA. 

Con cargo a estos capitales acumulados, actúan como verdaderas financieras, cobrando intereses exhorbitantes que no se justifican en absoluto, por las siguientes razones:

1.- Se supone que son empresas sin fines de lucro.

2.- No tienen que repartirle dividendos a nadie.

3.- No tienen costos por intereses de captaciones.

4.- Descuentan los dividendos de los préstamos por planilla.

5.- El mal llamado "crédito social", indebidamente, goza de los mismos privilegios que las imposiciones de previsión social, privilegio del que no gozan otras instituciones como Bancos, Financieras y Cooperativas de Ahorro y Crédito.

La vuelta a un sistema de asignación familiar de tipo solidario, financiado con aportes previsionales, como el que existía, o vía tributación, o mixto, mejoraría notablemente la regresiva distribución actual del ingreso.

Tema para las candidatas y candidatos a la Presidencia.

Unos en la idea, muchos(as) en la acción

CICERONE

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augusto cortes
dijo : Cicerone: Lo que propones con respecto al salario mínimo para aprendices y lo de incrementar las asignaciones familiares -más facilidadesv de guardería infantil ara trabajadoras- son parte... ¡ DEL PROGRAMA DE LAVÍN ! ¿Compañeros de un mismo ideal? A.
23/05/2005 a las 19:02
iuspretor
dijo : Estimado Iván: Resulta que la O.I.T. desde hace ya mucho tiempo está desechando todo tipo de artimañas legalistas para justificar una especie de "esclavitud disfrazada". En Chile se encuentra vigentes el contrato de aprendizaje por tiempo corto. Pero lo que me parece increible es la proposición que las "empresas" que han hecho su agosto en Chile paguen menos del mínimo y la diferencia la paquemos nosotros. Por favor, aclarame que entendí mal. Porque los chilenos ya salvamos la Banca Nacional pagando más de 7000.000 millones de dólares, para que el sistema no reventara, dinero que la Banca NO ha devuelto aún. ¿En calidad de que los chilenos vamos a pagar lo que las empresas no pagan?. Es decir estamos socializando los problemas de las empresas? y haciendonos cargo nosotros de sus deficiencias? Iván, en Chile la eficiencia en Gestión Empresarial es pésima. Los empresarios chilenos han medrado gracias a: El no pago de imposiciones y cotizaciones previcionales. Los bajos salarios y remuneraciones. El manejo político del sistema de libre mercado, es decir de la dura mano invisible que todo lo arregla. Iván el prometido chorreo no ha llegado ni al 20% de la población, dejando en la esperanza a lo menos el 80% que el sistema mejore algún día. Y....nosotros debemos pagar la diferencia de salario mínimo a estos señores? Por favor dime que entendí mal....Atte.
23/05/2005 a las 19:28
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