Julián Peña sale hoy de cuarto medio. ??l es hijo de la señora Juanita. Sí, la amiga del Presidente Lagos. Su mamá se acuerda que, cuando Patricio Aylwin entraba a La Moneda, su hijo Julián Peña entraba, con sus tres años, al Jardín Infantil ???Papelucho??? También rememora que, en ese minuto, se decía que la educación era la prioridad del gobierno; que no podíamos seguir enseñando lo mismo; que si Chile quería competir en un mundo cambiante y global el desafío era preparar a nuestros alumnos para un mundo global; que teníamos que recuperar la dignidad de los profesores; que teníamos que dejar la era de los conocimientos para pasar a enseñar habilidades; que el mundo estaba cambiando y la educación debía adelantarse a esos cambios...
La señora Juanita mira con ternura a Julián. Ya es todo un hombre; en él está representada toda su esperanza, toda su proyección, todo el anhelo de un Chile de oportunidades de verdad. Ella cree que su hijo ha recibido una educación que le permitirá competir con excelencia en un mundo globalizado (claramente, ella no lo articulaba de esa manera).
Julián pasó curso a curso, aprendió a leer y escribir. Sin embargo, los estudios nos dicen que no comprende lo que lee. Sacó promedios muy altos en historia. No obstante, ese cúmulo de fechas y datos que se aprendió de memoria no tienen nada que ver con él y, preparando la PSU, ya se da cuenta que, de lo aprendido en primero y segundo, no se acuerda de nada. Aprendió geografía con unos mapas multicolores. Pero sólo ha ido una vez a la playa y aún no conoce la nieve. Sabe sumar, restar, multiplicar y dividir, calcula fracciones y porcentajes, pero su familia está hasta el cuello pagando las cuotas de la tele nueva que "sacaron" de la multitienda.
En ciencias, le pidieron que hiciera un trabajo sobre la vida y obra de Luis Pasteur. Un amigo le mostró en el computador del colegio que existía Wikipedia. De inmediato, busco "Pasteur" (gracias a las habilidades desarrollados con los juegos, le fue muy fácil seleccionar todo; ctrl. + copy; abrir el Word ctrl. + paste, y listo.) Se gastó un par de minutos en hacerle una portada al trabajo (le puso hasta el logo del colegio); lo imprimió, se consiguió una bonita carpeta azul y lo entregó. Por supuesto, se sacó un siete???
Estimados amigos, se ha gastado mucha tinta en escribir teorías de lo que "hay que hacer con la educación en nuestro país". Abundan los papers, los libros, los ensayos y, últimamente, hasta los blog. Mi hija mayor, Andrea, pasa a 1° básico este año y saldrá del colegio el año 2017. Independientemente de los gobiernos que tengamos en esa lapso: ¿creen ustedes que nuestra educación dará un salto cuántico hacia una educación de excelencia para el mundo que viene? Mientras lo piensan, les recuerdo que, cada año, egresa una generación de estudiantes; que, cada año, una generación aprende a leer sin comprender; que, cada año, una generación se sienta a memorizar sin saber para qué; que, cada año, una generación se prepara para responder preguntas de conocimientos de la PSU y del SIMCE; que, cada año, se gastan toneladas de tinta y hojas en escribir ???lo que hay que hacer???; que, cada año, una generación es educada como si google no existiera.
Pero no todo es negro, hay avances. Si observas con cuidado, podrás diferenciar la paja del trigo; verás que, en todo Chile, hay profes que están haciendo los cambios. Son ellos los que están innovando, son ellos los verdaderos héroes de nuestro tiempo, son ellos los que están asumiendo como propio el desafío que el país posee en educación.
El mejor ejemplo que tengo, para graficar este punto, son las orquestas juveniles que han proliferado en los últimos años por Chile. En ellas se genera sentido de pertenencia y trabajo en equipo; todos participan teniendo un rol fundamental que cumplir para que el equipo (la orquesta) funcione bien; rápidamente los niños aprenden la solidaridad y responsabilidad que implica el trabajar con otros, (si ellos no ensayan el aprendizaje de todos es más lento y perjudican al grupo, por otro lado, si uno quiere figurar por sobre el resto, termina por perjudicar la obra y el trabajo del grupo en su conjunto). El profesor (director) es un guía, a quien se respeta y al cual se le da autoridad para enseñar. Se aprende a leer (en este caso notas musicales) por la pasión de la música y no porque sea una obligación, se desarrolla la creatividad y como si esto fuera poco, el tocar un instrumento, es en sí, una invitación a cultivar la excelencia.
Yo me pregunto cuantas iniciativas tan potente como estas se desarrollan en rincones escondidos de Chile sin que nos demos cuentas (la Orquesta Juvenil de La Serena, existe hace más de 40 años), cuentas "orquestas juveniles" no hemos sido capaces de mirar mientras escribimos los libros y los papers sobre lo que "hay que hacer".
Descubramos esas experiencias educativas, aprendamos a reconocer y a apoyar a los profesores que están innovando, formemos junto a ellos una red solidaria que permita compartir prácticas educativas, que permita hacernos las preguntas. Los convido a que, aunque no sepamos el cómo, empecemos a tirar de los hilitos, hasta desenredar la madeja: dejemos de buscar culpables y construyamos colaborativamente. Devolvamos a nuestros maestros el reconocimiento social que nunca debimos descuidar.
Creemos una comunidad abierta para todos los profesores y enamorados de la educación. Generemos una comunidad que tenga el compromiso, la pasión, la visión y la vocación necesaria para generar la épica que permita renovar nuestras formas de educar. Apropiémonos de los desafíos que Chile tiene en educación.
Los invito a asumir este desafío, los invito a ser parte de Educándonos.
Camilo Herrera
Miembro Fundador de Atina Chile
Columnas anteriores: · Sólo el Comienzo Paula Rojo - Miembro Fundador Atina Chile · Echo de Menos Mario Valdivia - Miembro Fundador Atina Chile · El Gran Ausente: El Proyecto País Jorge Domínguez - Vicepresidente Ejecutivo Atina Chile





















Este sitio funciona sobre la
No podías ser más claro