"Perros Vega Lo Valledor"
Siguiendo mi camino decido pasar por la Vega Lo Valledor, es el mercado hortofrutícola más grande del país, enclavado
en el suroeste de Santiago, afronta sin embargo un problema grave: una
sobrepoblación de perros, la mayoría de ellos abandonados por sus
dueños con cero conciencia de lo que es la tenencia responsable de mascotas.
Me
impresiona detenerme en la puerta, ellos están ahí, esperando que
alguien los vea para adquirir una posible caricia. Me paro en la
entrada, me dicen que debo pagar $ 1.700 tan solo por entrar. Explico a
lo que voy, me autorizan hacerlo a dar una vuelta.
Allí están,
por todos lados, entre frutas y verduras, en todos los patios, hay
grandes, chicos, gordos, flacos, de colores varios, razas diferentes.
¿Cómo es posible?
Conversando con los locatarios me cuentan que hay
alrededor de mas de doscientos cincuenta perros abandonados dentro del
recinto que sobreviven a duras penas con lo que les dan los mismos
trabajadores del lugar.
Me
impresiona verlos como a pesar de su abandono, demuestran algo de
felicidad mendigando con sus caritas humildes que les caiga a sus
estómagos, aun en estos días cuando el frío se apodera de nuestra ciudad
por las noches.
Ellos duermen bajo los camiones que van
llegando, no falta el que se queda ahí sin darse cuenta que el camión se
pone en movimiento, muere atropellado y botado a la basura como un saco
mas de lo que no sirve.
Es triste mi pasar por la feria, pero estoy
ahí. El corazón en duro sin querer pensar, en ¿cómo, a donde? No hay
respuestas. La vida del abandonado es cruel, triste, maltrato en
general.
Toneladas
de papas esperan que llegue el mejor postor para que las compre. A
pesar del día asoleado, el frío se siente entre la humedad. Ellos se
recuestan poniendo sus guatitas al sol para entibiarse. Por suerte hay
mas de alguien que tenga piedad por ellos.
No puedo dejar de
observar una perrita fina de raza cocker, es preciosa, mucho mas pequeña
que un perro de su raza, se ve triste, aún limpia y con su corte, me
cuentan que llegó hace como un mes, con una herida en su costado derecho
de aproximadamente quince centímetros que aún no cicatriza por
completo, la pena me acoge. Me acerco, ella se deja acariciar, está aún
suave. Nadie la ve mas que las personas que amamos de verdad a los
perros. Quisiera llevarmela, pero a donde, no puedo. Dicen que donde
comen tres, pueden cuatro, pero no es mi idea, no tan solo alimento a
mis perros, sino a miles de ellos en los caminos que recorro, ya no
alcanza, mi bolsillo no da para tanto. Estoy primero por la educación
en tenencia responsable de mascotas, si esta existiera siquiera un
poquito de cariño voluntad, esta sociedad país no estaría esa enorme
cantidad de perros abandonados en las calles de nuestro territorio,
luego la esterilización masiva, no a tontas y a locas, sino
responsablemente, para poder controlar la sobrepoblación canina. Quiero
castigo para los que abandonan. Es mi sueño yermo que difícil veo
realizarse.
Impotencia, rabia, sentimientos encontrados dentro de mí.
La
Coky como le llaman, me deja tomarle fotos a pesar que se mueve
temerosa, es una perrita tranquila, tremendamente dócil que espera,
espera que alguien la mire. Por favor, mírenla, es bellísima, si alguien
la quiere adoptar, me comprometo a sacarla de ese lugar, e ir a
dejarla. Pónganse la mano en el corazón, es una pequeña cocker casi
roja, es tremendamente bella. Quizás ande perdida y la estén buscando.
Durante
toda mi vuelta por la Vega Lo Valledor, anónimamente fui seguida por
Pelusa, una perrita en sus tiempos y hoy con un buen baño, blanca,
mestiza de maltés, es albina, está cochinita, pero su cara conmueve, es
despierta, tiene ojos soñadores, tamaño pequeño, saltarina para llamar
la atención y verse mas grande de lo minúscula que es. Es rápida para
agarrar al vuelo una salchicha cruda que se devora al instante. Me gusta
como es, cada vez que me detengo hacerle caricia a mas de alguno, ella
se sienta, como diciendo chi, y yo?...la miro, le converso y mueve su
colita. Me llena de sueños y jugármela, ella lo necesita.Quizás
mas de alguien pueda ver en sus ojos esa picardía llena de ternura que
posee la Pelusa en su mirada. Todo se puede, me digo, por que no
intentarlo. Vamos que se puede, yo se que si podemos.
Sigo
caminando, me vuelvo a detener, ahora es otro cockers hermoso, blanco
con algunas manchitas, está adolorido por enamoradizo y las disputas de
territorio de alguna hembra en celo, pero está ahí sin querer, obligado
por que encontró aquel lugar donde por lo menos alguien de corazón
noble le tira otra salchicha para mitigar su hambre.
Vuelvo a pensar en aquellos que fueron sus dueños.
¿Pasará por su mente el daño que les hicieron a sus mascotas?. ¿Podrán dormir tranquilos pensando si pasaran hambre o frío?
Solo
confío en Dios que la justicia tarda, pero se que llegará. Lo he visto,
lo he palpado en aquella gente que es mala con los animales, que no
espere bien.
Les he presentado a tres personajes, perros
protagonistas de mi ida sin querer a la Vega Lo Valledor, tal vez entre
los que me siguen, juntos podamos seguir soñando en cambiarles ese mundo
miserable de abandono.
Se dice que la crueldad es como cualquier
otro vicio, no requiere ningún motivo para ser practicada, apenas
oportunidad. No seas cruel, por favor antes de abandonar a tu mascota
medita por que nadie se merece vivir abandonado.
Quieres adoptar
alguno de estos pequeños seres sólo comunícate conmigo, no pido nada mas
que seas responsable cuando adoptes. Ellos nos necesitan. Es hora que
así como yo lo hice cuando me tiré con mi obra
segura que me tratarían como una loca mas sin serlo, hice la diferencia
que esto no es fanatismo, es pensar caritativamente con un alma humana
como la que llevamos dentro.
El verdadero amor intenta que todo lo puede. Si tu los miras con amor quizás puedas adoptar. Estaré esperando por una esperanza.
NO MAS ABANDONO DE PERROS
Marcela Opazo
http://www.losperrosdelcamino.cl






