La tortura de animales, con o sin resultado de muerte, es un crimen que la sensibilidad contemporánea rechaza como un acto injustificado y aberrante. Aplicar tormentos a un ser inocente o irracional como forma de castigo o por diversión, sin esperar de ello ningún resultado sensible, excepto la morbosa observación del dolor y humillación que se inflige, es un delito que penalizan casi todos los códigos penales del mundo occidental.




Hace unos días leía que en Arica un señor fue condenado a tres años y un día de cárcel por porte ilegal de armas. El condenado es un hombre con antecedentes penales; sólo se le ha acusado de porte ilegal y no de robo con violencia en grado de tentativa o cosa por el estilo. Ni de haberla utilizado previamente. Encima, la sentencia habla de porte ilegal de "arma de fuego artesanal", o sea, de arma hechiza. Ahora, por este en realidad ideológico delito, el señor Stalin Gallardo Ávila deberá pasar 36 meses y un día en la cárcel (la historia se encuentra 










Comentarios recientes
hace 2 horas 21 mins
hace 2 horas 32 mins
hace 2 horas 50 mins
hace 4 horas 34 mins
hace 8 horas 24 mins
hace 18 horas 29 mins
hace 19 horas 2 mins
hace 21 horas 56 mins
hace 22 horas 22 mins
hace 1 día