degolando

La mujer barbuda

( nota: este texto es antiguo, lo escribí cuando recién comencé a estudiar periodismo... hace ya muchos años. Me gusta, pese a no ser uno de mis mejores cuentos)

Santiago es la capital de la tristeza. Si algún extranjero quiere fotografiar a un hombre amargado de clase media, tiene que

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diminuta 2 ( la muchacha de la fuente)

Martín se paseó durante tres semanas por el lugar de trabajo de su ex novia, pero nunca la encontró. Deseaba hablar con ella, pedirle disculpa por tanto dolor causado, pero ella jamás apareció.  Aburrido de tanto fracaso, terminaba las tardes en el paseo Bulnes, mirando como el agua de las piletas era lanzada al aire igual que un geiser para luego caer en una enorme tina, provocando olitas en el charco... en el otro extremo de la pileta, una muchacha hacía lo mismo. (Leer más)

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La fábula del coyote

- ¿Sabes cómo termina el show del coyote y el correcaminos?

- Si estando en la carretera oyes un Bip. Bip/  ten la seguridad que se trata de mí.

- No, me refiero al último capítulo de la serie.

- ¿Tiene un final?

- Sí, poh. Yo lo vi. Muchos creen que se trata de un mito urbano, pero es real. Yo lo vi cuando era niña, fue por televisión abierta, pero sólo lo emitieron una vez. Hasta ahora no lo entendía, ahora me queda muy claro todo. (Leer más)

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Historia diminuta

Hubo una vez un tipo que se paraba en la fila del banco a la misma hora del día. Esperaba a que la gente fuera atendida y al llegar su turno, retornaba al último lugar de la cola. El tipo no se veía un loco, tenía una apariencia normal, incluso atractiva dentro de los cánones de belleza contemporánea, usaba terno, lo que resaltaba mayormente su cabellera rubia y sus ojos verdes. (Leer más)

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Prostituta


 

Soy la flor qué no retoña, aunque me heches agua

soy un paria qué el destino desterró por amor

y muchas cosas más y sé qué volveré a ser el mismo

era tu aurora, tu bello amacer y

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Vinicio Contreras B.

El vitral

Cuando la tarde cae,  el sol,  entra transformado en la biblioteca;  convertido en haces de luz  coloridos;  Verdes, rojos,  amarillos,  blancos,  azules.  El vitral maravilloso de fondos de botella,  realiza la magia.  Convierte la luz en sentimiento. (Leer más)

Princesa

El Sol y el Viento

El sol y el viento discutían sobre cuál de dos era más fuerte. La discusión fue larga, porque ninguno de los dos quería ceder. Viendo que por el camino avanzaba un hombre, acordaron en probar sus fuerzas utilizándolas contra él.
Vas a ver, dijo el viento, como con sólo echarme sobre ese hombre, desgarro sus vestiduras.
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Jaime Gonzalez

Cuento Suicida

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El viento golpeaba con relativa suavidad mi cara y cuerpo, y mis brazos solo hacían esfuerzos sin delicadeza para recuperar el equilibrio en esa difícil posición. Algunos rasgos de nubes cirrus en medio del cielo azul hacían que mi cuerpo sintiera algo de tranquilidad en medio de ese viaje y sus grandes ojos azules no dejaban de mirarme pareciendo una invitación a contener la respiración de ese momento único.

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Amanda Espejo

Cuento / JUGARRETAS, por Marcial Heredia

Te reías mientras alzamos las copas de vino blanco. Tú y yo frente a frente, separados apenas por una absurda mesa de centro que, implacable, cortaba en dos nuestro brindis salpicado por tus incoherencias y mis silencios.

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Princesa

El hombre y la hormiga

Se fue a pique un día un navío con todo y sus pasajeros, y un hombre, testigo del naufragio, decía que no eran correctas las decisiones de los dioses, puesto que, por castigar a un solo impío, habían condenado también a muchos otros inocentes.

Mientras seguía su discurso, sentado en un sitio plagado de hormigas, una de ellas lo mordió, y entonces, para vengarse, las aplastó a todas. (Leer más)



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