Hoy he visto un espectáculo triste e indigno.
Un anciano profesor de mi Facultad, tratando de pasar desapercibido, caminaba lenta y trabajosamente, apoyándose en las paredes para no caer.
Si alguien se le acercaba apartaba con cautela la mano de la pared, sonreía y saludaba, para luego continuar su penosa marcha, cuando creía no ser visto.
Estuvo en eso mucho rato, y de cuando en cuando miraba con expresión desesperanzada hacia la puerta de la Facultad, como si estuviera aun muy lejos.
De pronto apareció un alumno suyo, quien le formula una pregunta sobre los contenidos de clases.
El docente














Comentarios recientes
hace 3 horas 15 mins
hace 3 horas 26 mins
hace 3 horas 44 mins
hace 5 horas 28 mins
hace 9 horas 18 mins
hace 19 horas 23 mins
hace 19 horas 56 mins
hace 22 horas 50 mins
hace 23 horas 16 mins
hace 1 día