Un domingo en mi subida al camino, miro hacia la berma, hay mucha basura de cuadernos y libros botados en la orilla, nos detenemos, me llamó la atención una caja, y dentro de ella algo oscuro. Me acerco, y descubro dentro una cachorrita que yacía en los huesos, desnutrida y
La noticia no ha tenido el impacto que debiese esperarse; los problemas son más que unos hospitales sin permisos, un samurai vaticinando las derrotas venideras de sus correligionarios o un león que no ha logrado rugir en el fútbol nacional. La semana pasada desde el imperio llegó la noticia de que por "el alza de precios, racionan la venta de arroz"; hoy leo con sorpresa que la ONU pone las alarmas al hacer un "llamado urgente para ayudar a víctimas del hambre".
Haber superado el problema de la desnutrición infantil desde los años 80 y haber disminuido los índices de pobreza e indigencia a lo mejor han hecho nublar nuestros ojos ante esta terrible realidad, pero: la globalización actual, lo abierto de nuestros mercados, el boom y los subsidios a los biocombustibles, hacen que este problema sea real y nos obligue a hacernos parte del debate y de las soluciones.



Catorce años después de ser captada se reabre una polémica internacional en torno a esta foto. Escuálida, casi momificada pero aún respirando, la niña africana hinca una rodilla sobre la tierra, comienza a caer y en un último instinto de conservación se lleva una mano a la frente. Detrás, un 
