
Pensé que lo lograría, que traspasaría triunfalmente la meta que tanto le habría gustado coronar, pero me equivoqué en forma rotunda. Me refiero, obviamente, a Marcial Maciel Degollado, el siempre evocado fundador de los Legionarios de Cristo. Dicho sacerdote, conocido debido a su predilección sexual por los seminaristas, sonaba como un firme candidato a ser canonizado. Ahora todo se arruinó. El festín de beatería hipócrita se derrumbó como un castillo de naipes en medio de un huracán. (Leer más)
















Este sitio funciona sobre la
Comentarios recientes
hace 7 horas 35 mins
hace 7 horas 50 mins
hace 7 horas 57 mins
hace 7 horas 57 mins
hace 8 horas
hace 8 horas 6 mins
hace 8 horas 7 mins
hace 8 horas 8 mins
hace 8 horas 9 mins
hace 8 horas 11 mins