
Los animalistas en Chile tienen harto que hacer. Hay mucho perro sin hogar, que necesita alimento, atención médica, techo, cariño. Las redes de rescatistas no dan abasto. Se rascan los bolsillos mes a mes, y sacan tiempo de donde no tienen, entre trabajo y familia. La ayuda del Estado no existe; las municipalidades se la pasan matando perros, y los medios de comunicación, salvo excepciones, siguen contribuyendo a deshacer lo que las redes de ciudadanos construyen. Diarios como El Mercurio (-el de Calama se lleva la palma-) son conocidos por sus sistemáticos manifiestos anti-perro. (Leer más)







