Debo presentarles mi molestia y enojo por otro nuevo fraude del Transantiago, ya que lo único que defendía y me parecía un logro en cuanto al correcto funcionamiento que había logrado es otro "Talón de Aquiles" en la integración del sistema de transporte. Me refiero a la tarjeta BIP, sistema de prepago del trasporte público.
Es un secreto a voces que hay una gran cantidad de tarjetas, que fallan de la nada y se mueren, acarreando como consecuencia el tener que realizar el tramite burocrático para recuperar el saldo correspondiente luego de 15 días hábiles. (Leer más)


