Hijo:
Papá, mamá no me esperen almorzar, en la tarde me suicido
Papa: Trata de no salpicar mucha sangre, no se puede quitar de la ropa. (Leer más)
Hijo:
Papá, mamá no me esperen almorzar, en la tarde me suicido
Papa: Trata de no salpicar mucha sangre, no se puede quitar de la ropa. (Leer más)
La última vez que dormí bajo un techo digno fue hace cinco años, cuando derribé a mi cuñado con un derechazo a la mandíbula. Fue un golpe seco, preciso que retumbó por el departamento como estallido de calefón. El combo lanzó a Javier contra la muralla y luego cayó al piso con un par de dientes menos. (Leer más)
1. La comedia musical
Me fascina la comedia musical. Amo La novicia rebelde y Cantando bajo la lluvia. Me encantaría pertenecer a la familia Von Trapp y cantar: Do, Re, Mi- incluso me sé la corografía- o chapotear en una poza con la gracia de Gene Kelly. Alguna vez (Leer más)
A mi
hermana y Catalina Mena Valdivieso
Mi
futura sobrina.
Bienvenida sobrina… en realidad no sé si eres sobrina o sobrino, pero estoy casi seguro que serás una niña. Si supieras mi querida sobrina cuánto ha sufrido tu futura madre por tenerte. Cuántas desilusiones, peleas y caprichos del mal parido destino, tan frustración a la que se ha expuesto con el único afán de traerte a la tierra. (Leer más)
( este texto está redactado en escritura automática. perdonen las faltas de otografía y lógica, pero de vez en cuando me encanta escribir así) Renuncié. Punto. Iba en la micro a mi pega de reponedor y me dije, sabes qué, Diego, no quieres trabajar más en esto, ya basta. Sí tienes razón, diego, ya basta.
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Nombre: Diego Armando Valdivieso Fuentes (me llamo Diego Armando por mi tocayo argentino- no, no juego por la raya-. Ese nombre ha sido un karma. Soy malo para la pelota. Además, mi apellido no ayuda mucho. Todos creen que tengo plata y estoy pato). (Leer más)
Llegó con la prepotencia del
patrón de fundo. Sólo le faltaba la chupalla, el poncho y el látigo para emular
al señor de

( Advertencia: si es de dermis sensible ante los temas religiosos, no lea este estracto de novela que estoy escribiendo. Es una historia porno-atea-antisistémica contra la cartucha religión que nos domina. Curiosamente, cuando comencé a escribirla, era ateo, después de dos años y cuando recién tengo listo el capítulo uno y el cuatro, me declaro agnóstico. atte DVF)
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Se abriría el nuevo local. Ya no seríamos un supermercado, sino una tienda del retail. Yo me preguntaba cuál era la diferencia y a medida que miraba los precios me enteré. Los tipos cobran casi quinientos pesos más por producto, es decir, la usura era parte del cambio. Literalmente le
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