Regularmente
aparecen en la prensa nacional ejemplos de como los ataques de la
delincuencia son vistos por la ciudadanía como un problema sin
solución, al menos en el sentido de no darle al culpable un
fuerte castigo cuando el crimen se comete sobre personas desvalidas.
Por otro lado, también hay preocupación ciudadana en
cuanto a que las cárceles son consideradas como prácticamente
nulas en su papel de "corregir" a quienes son enjuiciados y
condenados a pasar varios años encerrados, para no hablar de
que es el mismo sombrío panorama que se enfrenta en los
centros de internación de adolescentes infractores de ley.

Hace poco, Jim Trainum, detective del Departamento de Policía Metropolitana de Washington, escribía: "He sido agente de policía durante veinticinco años, y nunca entendí por qué admitiría alguien haber cometido un crimen que no cometió. Hasta que obtuve una confesión falsa en un caso de asesinato" (en 




