Yo no soy homosexual
pero admiro su parada, su parada valiente para construir sus afectos tal cual su corazón manda, valiente porque tienen que remar contra la mirada turbia con que los patrones sociales enturbian los afectos, los reales, los verdaderos, los que nacen del alma, o de las visceras, que es lo mismo, los que nacen de su naturaleza.
Y repruebo a los que no son capaces de aceptar que hay otras morales diferentes de las propias ni que hay otros gustos y atracciones diferentes de los suyos.
Y traen a Satanás como argumento, porque así "está escrito"
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Su comentario es cómplice de la discriminación, porque nos dice que no tiene nada contra ellos "en la medida que ellos respeten el derecho...".
Sería interesante considerar que el problema es al revés, que por siglos han sido discrimiandos, sus naturalezas y sus correspondientes impulsos han sido vilipendiados y considerados inaceptables por la sociedad, sus afectos, los afectos de millones, no se han podido realizar porque la sociedad los discrimina, por causa de la fe y de la decencia.
Permitir que la sociedad lo haga y decir que "yo no los discrimino" es ser 100% complice de la discriminación y del daño consiguiente.