El mito de la sobrepoblación

Uno de los argumentos que manipulan
algunos, como Peta,
para asesinar a mansalva perros, y gatos y otros animales, es que existiría
sobrepoblación. Sostienen que hay tantos perros, que es imposible encontrarles
domicilio humano a todos, siendo entonces lo mejor matarlos, antes que que
vaguen por las calles o vivan en ´triste´ cautiverio. Según estas entidades,
dedicadas a la protección y/o control de la población canina, estos asesinatos
no son responsabilidad suya, sino de los que abandonan los perros: ellos sólo
estarían haciendo el trabajo sucio.
Partiendo
de esa premisa, pues, Peta destina una ínfima parte de su presupuesto anual
(menos del 1 por ciento de los 30 millones de dólares de que disponen) a
esfuerzos para encontrar nuevos hogares a los animales. Tampoco crea albergues
donde los animales puedan vivir dignamente mientras no sean adoptados. Gran
parte del dinero que ingresan (proveniente en parte de donantes que ignoran la
situación) es invertida en campañas publicitarias (que han convertido a Peta en
una de las organizaciones de protección animal más popular del planeta).
Peta
asesina. En 2008 fueron 2.124 perros (y gatos y otros), que constituye el 95,8%
de los animales que ingresaron en sus instalaciones. Sólo 7 fueron adoptados.
Fue su año record. En 1998, asesinaba al 72%. (Consulta la tabla por año,
los informes
de los departamentos estatales, y otros muchos
datos).
Las
prácticas de Peta
(cuya presidenta declaró que no le reconoce el derecho a la vida a los animales)
son cosa también de otras muchas organizaciones proteccionistas de Estados
Unidos; en total al año se matan 5 millones de perros y gatos, por no tener
dueño.
Afortunadamente,
desde hace no tanto está cogiendo fuerza un movimiento (el No Kill movement, que sería
equivalente al jovencísimo Sacrificio Cero, que está empezando a coordinarse en
España, donde también es legal el asesinato), que critica duramente estas
prácticas y propone métodos que respeten el derecho a la vida de los animales
abandonados. El líder de este movimiento es Nathan
Winograd, enemigo inevitable de Peta (cuya presidenta reacciona a las
evidencias amenazándolo jurídicamente). Nathan Winogard ha dirigido albergues,
transformando políticas asesinas en políticas éticas, demostrando su viabilidad
y éxito. Es fundador del No Kill Advocacy Center, y
por cierto estará presente en el congreso No Kill de los
próximos 2 y3 de mayo en Washington, del que es coorganizador.

El mito de la sobrepoblación es un tema de Nathan Winogard
(su libro Redemption:
The Myth of Pet Overpopulation and the No Kill Revolution in America se
dice que gatilla la revolución No Kill. Según este abogado, no existe; o no
según emplean el concepto entidades como Peta. La propia Ingrid Newkirk, su
presidenta, ha declarado que sale más barato matar perros que mantenerlos en
vida. Otras excusas para matar perros es la falta de espacio en los albergues,
problemas de conducta, enfermedades -aun tratables-, razas peligrosas, perros
´feos´ con menos posibilidades de ser adoptados...

Según Nathan Winograd, el hecho de
que les vaya bien a los criadores/vendedores de perros indicaría que no existe
tal sobrepoblación. El problema es la incapacidad de las personas que trabajan
en los grupos de protección y control canino y la falta de voluntad y
burocratismo de las autoridades.
En
la ecuación
para una política canina sin asesinatos definida por Nathan Winograd se
incluye implementar serios planes de esterilización gratuitos o baratos,
también de los llamados TNR, (que consisten en esterilizar a callejeros y
devolverlos a la calle); y realizar un trabajo coordinado con redes de
voluntarios, y de relaciones públicas. Pero el punto fundamental de la ecuación
que Nathan Winogard propone para una protección animal verdaderamente humana,
"del siglo XXI", que defienda los derechos de los animales, es la
elección de las personas adecuadas en la dirección de las organizaciones
proteccionistas y de control de población: gente que inspire a otros el respeto
a la vida -de cada una de las vidas-, por encima de cualquier otro interés.







